Benedicto XVI y el trasplante de órganos
Benedicto XVI ha expresado: El trasplante de órganos, ya sea en vida o tras la muerte del donante, es siempre un acto de amor. …Es un testimonio genuino de caridad que sabe ver más allá de la muerte para que siempre venza la vida. El beneficiado de un transplante de órganos debe ser consciente del valor de este gesto: es destinatario de un don que va más allá del beneficio terapéutico. Antes que un órgano recibe un testimonio de amor que debe suscitar una respuesta igualmente generosa, de manera que se incremente la cultura del don y de la gratuidad.
Una medicina de los trasplantes coherente con una ética de la donación exige el compromiso de todos por invertir todo esfuerzo posible en la formación y en la información para sensibilizar cada vez más a las conciencias en un problema que afecta
diariamente a la vida de muchas personas.
Será necesario, por tanto, superar prejuicios y malentendidos, disipar desconfianzas y miedos para sustituirlos con certezas y garantÃas, permitiendo que crezca en todos una conciencia cada vez más difundida del gran don de la vida.
Si los trasplantes son un acto de amor, entonces no pueden convertirse en objeto de mercado. El cuerpo nunca podrá ser considerado como un mero objeto; de lo contrario se impondrÃa la lógica del mercado.Eventuales motivos de compraventa de órganos, asà como la adopción de criterios discriminadores o utilitaristas, desentonarÃan hasta tal punto con el mismo significado de la donación de que por sà mismos se pondrÃan fuera de juego, calificándose como actos moralmente ilÃcitos.Los abusos en los trasplantes y su tráfico, que con frecuencia afectan a personas inocentes, como los niños, tienen que encontrar el rechazo unido de la comunidad cientÃfica y médica por ser prácticas inaceptables. Por tanto, deben ser condenadas con decisión como abominables.
El consentimiento informado es una condición de la libertad para que el trasplante se caracterice por ser un don y no se interprete como un acto coercitivo o de abuso.
Los diferentes órganos vitales sólo pueden extraerse ex cadavere [del cadáver, ndt.], que posee una dignidad propia que debe ser respetada.
La ciencia, en estos años, ha hecho progresos ulteriores para constatar la muerte del paciente. Los resultados alcanzados reciban el consenso de toda la comunidad cientÃfica para favorecer la búsqueda de soluciones que den certeza a todos.
No se puede dar la mÃnima sospecha de arbitrio y, cuando no se haya alcanzado todavÃa la certeza, debe prevalecer el principio de precaución.
Para esto es útil incrementar la búsqueda y la reflexión interdisciplinar de manera que se presente a la opinión pública la verdad más trasparente sobre las implicaciones antropológicas, sociales, éticas y jurÃdicas de la práctica del trasplante.
Debe asumirse como criterio principal el respeto por la vida del donante de manera que la extracción de órganos sólo tenga lugar tras haber constatado su muerte real.
- Publicado por sagradoweb a las 08:18 am
- Permalink de esta entrada
- Guardado en: Cultura de la vida, Actualidad
- Comentarios RSS de esta entrada
- TrackBack URI
PARA MI ESTA BIEN LO KE DICE EL PAPA
estas dando lo qe ya no usas!
osea salvas otra vida.. para quien escribio esto realmente se nota qe nunca se puso en el lugaR de el qe recibe un organo
Obviamente qe si quien deciide donar
es su verdadero deseo esta mas que permitido,
para que dejar que sus organos se pudran pudiendo salvar una vida??
yo qe vos lo pienso 2 veces antes de escribir semejante cosa