El anuncio del Evangelio en la posmodernidad (parte 3)
La cultura posmoderna que se expande en los años 1990 exalta todo lo que la
modernidad despreciaba: se abre a la sensibilidad como via de adquirir conocimiento, tolera la supersticion, incluso el animismo.
Cree poco en la potencia de la razon humana; no cree posible dar sentido objetivo a la vida y a la historia.
La posmoderna es una cultura light. Todo es mas liviano, nada es definitivo ni permanente, todo es relativo. Este es, entonces, el escenario cultural de fin de siglo al que pretendemos llevar la Buena Noticia. Pero esta cultura no nos es ajena a los cristianos. No podemos considerarnos inmunes a ella. Es mas, participamos activamente en esta cultura, e inevitablemente influye en nuestra vida, en nuestras decisiones, y tambien en nuestra fe. Mardones se ocupa de desentrañar que disposicion tiene el hombre posmoderno hacia la fe, y tambien como la cultura posmoderna penetra e el cristianismo actual. Sintetizamos algunas de sus hipotesis:
La posmodernidad pone de relieve la insuficiencia de la razon para abordar los problemas fundamentales del hombre. Hay aqui una apertura a lo sobrenatural, a lo que no esta explicado por la razon. La experiencia religiosa es revalorizada, asi como la experiencia afectiva comunitaria. Esto supone tambien una buena predisposicion a la experiencia carismatica.
La caracteristica anterior conlleva sin embargo el peligro de vivir una fe basada en los sentimientos. Se acepta la fe si aporta algo a mi sensibilidad. La semilla cae aqui en un terreno light y no hecha raices. La desconfianza posmoderna por la razon hace tambien que muchas veces se desprecie la formacion como soporte de la fe.
La fe influenciada por esta cultura corre el riesgo de debilitarse, y terminar siendo un soporte del sistema.
Si las ideologias han muerto, el ideal de la construccion del reino de Dios entre los hombres pasa a ser una imagen poetica y no la razon de nuestra vida. La posmodernidad es entonces uno de los actores fundamentales de esta cultura. No podemos realizar un discernimiento sin tenerla en cuenta. Antes que valorizarla, debemos estudiarla, conocerla. Debemos descubrir nuestras complicidades con ella.
Como señala Mardones, puede plantear una nueva disposicion a recibir la buena noticia del Evangelio. O, tambien puede influir sobre nuestra fe al punto de hacerla light, raquitica.
Aquel nucleo social del que hablabamos al comienzo, neoliberal y globalizante, agradecera entonces que los cristianos una vez mas no logremos transformar la sociedad en que vivimos, ni hacer que el Reino se establezca en medio nuestro.
Ricardo Maffeo. Tomado de la Revista Cristo Vive (www.cristovive.org.ar)
- Publicado por sagradoweb a las 04:59 pm
- Permalink de esta entrada
- Guardado en: Actualidad, Discernimiento de la cultura
- Comentarios RSS de esta entrada
- TrackBack URI
Sin comentarios
Publicar comentario