La crisis de un modelo de civilizaci贸n
La crisis financiera mundial, que ya afect贸 a los dem谩s sectores de la econom铆a, es un aspecto casi perverso de la globalizaci贸n que ya conoc铆amos: las ganancias se las llevan unos cuantos; las p茅rdidas se reparten entre todos afectando en primer lugar a los m谩s pobres, y es que el sistema econ贸mico de nuestro planeta funciona
sobre el principio de la ley m谩s fuerte.
Ante la crisis los medios de comunicaci贸n, nacionales e internacionales, viven pegados a los vaivenes del d贸lar, de las bolsas del mundo. Parece haber m谩s realidad que 茅sa y se han olvidado de que las primeras v铆ctimas de todo esto son los desheredados de este mundo.
El secretario general de la ONU, pidi贸 a los gobiernos, empresas y sociedad civil del planeta a cooperar para salir al paso de la tragedia del hambre en el planeta que afecta de manera cr铆tica a casi un sexto de la poblaci贸n mundial y que, ante la coyuntura actual, se ha recrudecido severamente. Pero este llamado parece no haber sido escuchado. El director de la FAO ha informado que frente a la ayuda de 22 millones de d贸lares prometidos por diversos pa铆ses se ha visto reducida a un 10 %: entregar 2 millones es vivir en la orfandad. Los estados act煤an ego铆stamente. Los grupos de intereses juegan con la humanidad, con la especulaci贸n que tuerce los mecanismos de precios y de consumo en su propio beneficio, y que se agrava con el uso de los bienes econ贸micos para alimentar a la industria militar. Un juego en el cual las ayudas internacionales se entregan condicionadas a lealtades ajenas a la generosidad y la solidaridad. Hay un mundo enloquecido por su crisis financiera, no obstante contar con los recursos econ贸micos y tecnol贸gicos suficientes para acabar con el hambre.
El mal no hay que buscarlo en la econom铆a, sino en el coraz贸n mismo de hombre. Para acabar con el hambre no bastan estudios cient铆ficos, lo que hace falta es redescubrir el sentido de la persona humana. Porque los bienes de la creaci贸n est谩n destinados a todos. Estamos ante la crisis de un modelo de civilizaci贸n que se olvid贸 del principio y fundamento de toda cultura aut茅nticamente humana: todos somos hermanos.
- Publicado por sagradoweb a las 09:49 pm
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