Las heridas del divorcio
Elizabeth Marquardt, vicepresidenta del Centro para el Matrimonio y Familias del Instituto de Valores Americanos en Nueva York, presento un estudio en el que se revela que «los niños criados en el divorcio dicen que no existe el “buen” divorcio. Incluso los amistosos o “buenos” divorcios exigen a los hijos crecer entre dos mundos, obligados a encontrar sentido en las a menudo dramaticamente diferentes creencias, valores y modos de vida de sus padres ». «El conflicto interior pesa sobre los hijos, haciendoles crecer demasiado pronto ». «Se sienten en si mismos como divididos, desgarrados entre los mundos de sus padres. Se sienten mucho mas solos. Se convierten en cautelosos y a menudo reservados. No saben a quien pertenecen. Sienten que tienen que resolver las grandes cuestiones de la vida por ellos mismos. Luchan con una enorme perdida que impacta su vida espiritual. Y hacen todo esto en aislamiento y silencio, porque nadie habla del trabajo que se les ha impuesto: dar sentido solos a los dos mundos diferentes de sus padres ».
Marquardt revela que muchos hijos de divorciados tienen gran dificultad para comprender que Dios es padre, debido a la lejania de las relaciones paternas. Quienes tienen fe, dijo Marquardt, su relacion con Dios llena un vacio: «Se vuelven a Dios en busca de amor y guia, ante la ausencia de un padre o una madre, o para evitar una vida solitaria ».
- Publicado por sagradoweb a las 03:49 pm
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