Procesión de Corpus Christi: guión (III)
sagradoweb February 3rd, 2012
Queridos hermanos, en esta oportunidad nos reunimos para adorar a Cristo, presente entre nosotros en las especies Eucarísticas y caminar con El por nuestras calles. Es una ocasión muy especial en la que como comunidad nos encontramos para celebrar y aclamar con nuestros cantos a la fuente de Nuestras alegrías, a aquel que nos acompaña en medio de nuestras vidas, a Cristo Vivo y Resucitado.
Este caminar con El es un gesto de muestra del infinito amor de Dios, que dándonos a su Hijo en las especies del Pan y del Vino se hace compañero y amigo de los hombres.
Es esta procesión una ocasión propicia de Profesar nuestra fe en Cristo Eucaristía, nuestra firme confianza en su Presencia Redentora en el sacramento del Altar. El Papa Juan Pablo II nos enseñaba en su Encíclica Ecclesia de Eucaristía:“La Iglesia ha recibido la Eucaristía de Cristo, su Señor, no sólo como un don entre otros muchos, aunque sea muy valioso, sino como el don por excelencia, porque es don de sí mismo, de su persona en su santa humanidad y, además, de su obra de salvación. Ésta no queda relegada al pasado, pues « todo lo que Cristo es y todo lo que hizo y padeció por los hombres participa de la eternidad divina y domina así todos los tiempos…” (EDE 1,11.2003).
Alegres y con un corazón dispuesto celebremos esta fiesta eucarística en donde con toda nuestra alma aclamamos a Cristo diciendo:“Viva Jesús Sacramentado, Sea por Siempre Bendito y Alabado”.
Canto.
Después de expuesto e incensado el Santísimo, comienza la procesión hacia la primera estación.
PRIMER ALTAR:Oramos POR LA IGLESIA UNIVERSAL.
En esta primera estación pidamos a Cristo, por su Esposa la Iglesia, extendida por todo el orbe de la tierra, por sus ministros el Papa Benedicto, los Obispos y sacerdotes, por todos los creyentes, para que alimentados por el Pan de Vida, sean fieles anunciadores de la Buena Noticia de Jesús encarnado, Muerto y Resucitado, de su Presencia en el Sacramento, y encuentre así el hombre de hoy, la alegría de la fe, la esperanza y la Caridad.
Escuchemos con atención la Palabra de Jesús, tomada del evangelio según San Marcos.”En aquel tiempo se apareció Jesús a los Once, y les dijo:«Vayan por todo el mundo y proclamen la buena noticia a toda criatura. El que crea y se bautice, se salvará, pero el que no crea, se condenará. A los que crean, les acomp añarán estas señales: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán en lenguas nuevas, cogerán serpientes con sus manos, y, aunque beban un veneno, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos sanarán». Palabra del Señor.
Señor Dios nuestro, que te has dignado congregar a tu pueblo y darle el nombre de Iglesia; haz que cuantos se reúnen en tu nombre te veneren, te amen, te sigan, y guiados por ti, alcancen el reino que les has prometido. Por nuestro Señor…
Padre Nuestro. Ave María, Gloria.
Canto.
SEGUNDO ALTAR:Oramos POR LA PAZ Y LA JUSTICIA EN EL MUNDO.
Pidamos al Señor, por todas las naciones, por los gobernantes y los que ostentan algún poder, por los marginados y victimas del odio y la guerra. Para que encontrando en el evangelio al Único autor de la Paz, todos los hombres caminemos por sendas de Justicia y Paz y ayudemos a construir un mundo más humano.
Escuchemos las Palabras de Jesús tomadas del Evangelio según San Mateo.”En aquel tiempo, al ver tanta gente Jesús subió a la montaña, se sentó y se le acercaron sus discípulos; enseguida comenzó a
enseñarles, hablándoles así:«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.Dichosos los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia.Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán hijos de Dios.Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan contra ustedes toda clase de calumnias por causa mía. Alégrense yregocíjense, porque su premio será grande en los cielos».Palabra del Señor.
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría.Por nuestro Señor Jesucristo.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Canto.
TERCER ALTAR.Oramos POR LOS ENFERMOS.
Pongamos ahora en el altar a todos aquellos que sufren en el cuerpo y el alma alguna dolencia, por los que sufren enfermedades en fase Terminal, por los que se encuentran solos y abandonados en los hospitales y carecen de cualquier ayuda. Para que suscite el Señor una Palabra de Vida, y lleve un mensaje de esperanza a todos los atribulados.
Escuchamos ahora las Palabras de Jesús, tomadas del evangelio según san Mateo.En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún se le acercó un oficial romano rogándole:«Señor, tengo en mi casa un criado que está en cama paralítico, y sufre mucho».Jesús le contestó:«Voy a curarlo».Pero el oficial le replicó:«Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero con que digas una sola palabra mi criado quedará sano.Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y cuando le digo a uno que se vaya, se va; o a otro que venga, y viene; y si le digo a mi criado que haga algo, lo hace».Al oír aquellas palabras, se admiró Jesús y dijo a los que lo seguían:«Yo les aseguro que en ningún israelita he hallado una fe tan grande».
Palabra del Señor.Gloria a ti Señor Jesús.
Señor, dueño de la vida y de la historia, escucha la oración de quienes nos hemos reunido en tu nombre: Protege, conforta, ayuda y sana a nuestros hermanos. Derrama sobre todos nosotros tu Espíritu Santo para que nos ayude en esta etapa de la vida, para que nos de fuerza en la enfermedad y para que nos haga ante el mundo testigos de tu amor. Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Canto.
CUARTO ALTAR.Oramos POR LAS FAMILIAS.
Pidamos ahora al Señor, por las familias del mundo entero, por todos los matrimonios en especial los que se encuentran en dificultad, por los padres y los hijos; por los niños no nacidos, por las jóvenes parejas, por los novios. Para que encuentren en la Sagrada Familia de Nazareth, el modelo propicio de familia cristiana, y puedan así crecer en la vivencia del amor.
Escuchemos las Palabras del Señor, tomadas del Evangelio según san Juan.En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su Señor: avosotros os lla mo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestrofruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé.Palabra del Señor.Gloría a ti Señor Jesús.
Señor, Dios nuestro, en cuyos mandatos encuentra la familia su auténtico y seguro fundamento, atiende a las súplicas de tus servidores y concédeles que, siguiendo los ejemplos de la Sagrada Familia, lleguen a gozar de los premios de tu reino en el hogar del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Canto.
LLEGADA AL TEMPLO.Puesto el Santísimo en el altar, se inciensa.
Ante ti Señor nos hemos reunido este día para presentarte nuestra ofrenda, la ofrenda de nosotros mismos, en un actode alabanza y adoración.
Mientras los hombres no te adoran, nosotros nos sentimos comprometidos a velar en nombre de la Iglesia , para que tu gloria sea sin cesar reconocida, para que el tiempo en el que se desarrolla nuestra vida humana, se convierta hora tras hora, día y noche, en un cántico de alabanza a ti.
Unidos y comprometidos con toda la humanidad, queremos una vez más recoger los frutos de la laboriosidad de los hombres del campo, y de la industria, el esfuerzo de los que luchan, la reflexión de los que estudian e investigan, el holocausto de los que sufren en el cuerpo y el alma, el amor de las familias, las nobles aspiraciones de los jóvenes, las preguntas de los niños, en fin todo lo que somos y tenemos, Para presentarlos ante ti como ofrenda de oración.
Queremos hacernos presente y disponibles a tu presencia, renovando una vez más ante ti el compromiso del servicio a que nos has llamado; compromiso de adoración constante y de presencia callada, pero vigilante y activa, en el mundo.
Danos tu gracia para que, avivando nuestra fe y encendido nuestros corazones, te adoremos hoy y siempre con fervor. Que con María, tu Madre, Mujer Eucarística, sepamos adorarte y alabarte continuamente y darte gracias por que nos has salvado y por que aceptas nuestra ayuda, unidos a ti para salvar al mundo, y por que permaneces cercano, entre nosotros como prenda y señal de Salvación.
Gracias Señor por tu presencia. Amén.
BENDICIÓN CON EL SANTISIMO.
Canto: Tantum Ergo.
OH DIOS, QUE EN ESTE SACRAMENTO ADMIRABLE NOS DEJASTE EL MEMORIAL DE TU PASIÓN; TE PEDIMOS NOS CONCEDAS VENERAR DE TAL MODO LOS SAGRADOS MISTERIOS DE TU CUERPO Y DE TU SANGRE, QUE EXPERIMENTEMOS CONSTANTEMENTE EN NOSOTROS EL FRUTO DE TU REDENCIÓN. TU QUE VIVES Y REINAS CON EL PADRE, EN LA UNIDAD DEL ESPIRITU SANTO Y ERES DIOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMEN.
Bendición.
Letanías.
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo nombre.
Bendito sea Jesucristo, Verdadero Dios, Verdadero Hombre.
Bendito sea el nombre de Jesús.
Bendito sea su sacratísimo corazón.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su santa e inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendita sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea san José, su castísimo Esposo.
Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.
Reserva.
Canto final.
Te invoco..te pido…te suplico…me quedo mirandote.
Para muchos las vacaciones son una especie de evasion, un espacio libre de compromisos, cuya unica finalidad es “pasarla bien”.
La contemplacion es una forma de orar que ayuda a entrar de una manera intuitiva e imaginativa en un determinado texto.
“La fuerza del sacramento de la Eucaristía va más allá de las paredes de nuestras iglesias. En este sacramento el Señor está siempre en camino hacia el mundo. Este aspecto universal de la presencia eucarística se aprecia en la procesión de nuestra fiesta. Llevamos a Cristo, presente en la figura del pan, por las calles de nuestra ciudad . Encomendamos estas calles, estas casas, nuestra vida diaria, a su bondad. Que nuestras calles sean calles de Jesús. Que nuestras casas sean casas para Él y con Él. Que nuestra vida de cada día esté impregnada de su presencia. Que su bendición descienda sobre todos nosotros”. (Benedicto XVI, Homilía de Corpus Christi. 26/05/05).
Todos como cristianos estamos invitados a orar al Señor en la enfermedad y en la debilidad, a reencontrarnos con Jesucristo en el rostro y el mundo del dolor.
Cada dia comienza la novena poniendote en presencia de Dios. Luego reza la Oracion preparatoria, la oracion propia del dia y concluir orando Padre nuestro, Ave Maria y Gloria. Hazlo despacio saboreando lo que vas diciendo.
Mi mente pregunta:Infinito ¿donde estas?
Ponerse en presencia de Jesucristo Resucitado y hacerse la señal de la Cruz.