Archive for June, 2007

Curado por el poder de Dios

sagradoweb June 29th, 2007

divina1.jpgEn Enero /2005 en un Encuentro Juvenil en Cali, el Señor le mostró a mi hermana la necesidad de orar por la conversión de nuestra familia y especialmente la mía. Hasta ese momento yo nunca había tenido un encuentro personal con Jesús vivo, incluso cuestionaba su existencia y me sentía  aburrido de la vida. Mientras tanto yo había empezado a enfermar en Cartagena, tenía muchos síntomas y a pesar de los exámenes que me realizaban los médicos no daban ningún diagnóstico concreto.
Todas las noches nos reuníamos a orar en familia y en una de estas noches un hermano de la RCC muy ungido, nos acompañó en la oración, al comenzarla  me abrí mucho a ella, tenía la certeza de que Jesús estaba en ese momento y que iba a hacer su obra en mi; durante la oración pude sentir la mano  sanadora de Jesús, sentí un calor que me quemaba y comencé a sudar mucho y  al oído escuché: ” No tengas miedo, tu estás sano y lentamente todo desaparecerá”. Además en palabra de conocimiento Dios dijo “El Señor está sanando una médula”. En ese preciso momento Jesús entró en mi vida, me sentí muy bien, lleno de fortaleza y fe. Luego de unos días, el 26 de Enero me diagnosticaron LEUCEMIA, dijeron que  el pronóstico era malo y que me empezarían quimioterapia. A pesar de ser un golpe muy duro para mi y mi familia, inmediatamente recordé aquella oración, puse la confianza en Dios y tenía la certeza de que con El todo saldría muy bien.
Mi familia siguió creciendo fuerte en la oración, también amigos e incluso  personas que no me conocían oraban por mí y yo mismo también oraba con  mucha fe estando en el hospital dándole gracias y  alabando a Dios a pesar de todo el sufrimiento. Este fue el comienzo de mi conversión personal  y también la de mi familia.
Durante mi hospitalización muchas personas fueron a orar por mí y la primera visita fue la de la señora Alcira del ministerio de oración por los enfermos, aquí El Señor Jesús me regaló una palabra donde me confirmaba su obra de sanación ( Lc 9, 37); fue impactante sentir la gran manifestación del amor de Dios ese día. Allí me convencí que sólo Dios en su gran sabiduría sabe como hace sus cosas y que mi enfermedad era un llamado para recibirlo en mi corazón y seguirlo, pude sentir cuánto me  ama. Para este entonces, tanto yo como mi familia ya habíamos dejado de pedirle a Dios por mi, solo le dábamos GRACIAS POR MI SANACION, creyendo en su palabra que dice ” Todo lo que pidan en oración crean que ya lo han conseguido y  lo recibirán (Mc 11,24)”
Luego de 6 sesiones de quimioterapias y de una excelente respuesta al tratamiento, los médicos optaron por realizarme un transplante de Médula Ósea el cual según su criterio me daría mayores posibilidades de sobrevivencia. Pero Dios bajo oración regaló una profecía por medio de un hermano de la RCC diciendo que ese Transplante no se iba a realizar por que no era necesario, yo ya estaba sano. Siendo así juntos en Familia glorificamos al Señor confiando que obraría según su voluntad.
Los médicos para realizar el Transplante me necesitaban extraer un número determinado de  células madres  de la sangre, luego de 4 meses de intento no se llegó ni a la 1/5 parte de células necesarias.
En mi último chequeo médico toda mi familia se unió en cadena de oración, a la hora exacta en que entraría a consulta, rogándole al Señor que pusiera sus palabras en los labios de los médicos, revelándoles la verdad.
Y para la gloria de Dios después de ver la normalidad que arrojaban todos los análisis médicos correspondientes y de comprobar que tras 4 meses de intentos no se podía realizar el transplante, el doctor me dijo “Carlos usted está Sano en el Nombre de Dios y no le vamos a realizar el transplante, se puede ir para su casa”.
La palabra de Dios se ha hecho realidad en mi vida por medio de la fe, porque El  es inmensamente fiel  y cumple sus promesas a los que le creemos. Actualmente continuamos con el grupo de oración familiar y estoy dispuesto a seguirlo y servirle  por siempre.

Carlos Javier Barrios Babilonia

Alabamos a Dios

sagradoweb June 28th, 2007

pierodellafrancesca.jpgAlabamos a Dios 

de Daniel Poli (cantante y  autor católico de Argentina)
 

Alabamos a Dios para descubrir en nuestro corazón su verdadera dimensión de eternidad; no absolutizar lo cotidiano y darle su justo lugar desde una perspectiva nueva.

Alabamos a Dios, no porque escapemos de la realidad sino porque queremos transformarla desde su corazón renovado.

Alabamos a Dios, a pesar de nuestras miserias y nuestra pobreza, porque sabemos que sólo él es santo y sólo el puede hacernos santos (1 Pe 1, 16)

Alabamos a Dios no porque sintamos que todo en nuestra vida está resuelto sino porque él miró con bondad nuestra pequeñez; así reconocemos quién es él y quiénes somos nosotros.

Alabamos a Dios aunque a veces no entendemos las cosas que pasan a nuestro alrededor; porque confiamos en un padre que sabe lo que hace y dispone todo para el bien de los que lo aman.

Alabamos a Dios, como Jesús, cuando la alegría inunda nuestro corazón y también cuando el dolor y la angustia nos desgarran.

Alabamos a Dios como David (2 Samuel 7, 14) con todo nuestro ser, con todas nuestras fuerzas, cantando y bailando en presencia  del Señor.

 

Para orar por un enfermo

sagradoweb June 28th, 2007

corazon1.jpgDulcísimo Jesús, que dijisteis: “Yo soy la Resurrección y la Vida”, que recibiendo y llevando en Vos nuestras enfermedades, curabas las dolencias de cuantos se te acercaban; a Ti acudo para implorar de tu Divino Corazón a favor de los enfermos, suplicándote por intercesión de tu Santísima Madre, la bienaventurada siempre Virgen María, salud de los enfermos, quieras aliviar y sanar en la presente enfermedad a tu siervo….., si es conveniente para su bien espiritual y el de mi alma.
Luego de cada intención se responde “Sánalo, Señor” o “ Sáname, Señor” si oramos a solas con el enfermo.

  • Señor Jesús, que al funcionario real  que te decía: “Venid, Señor, antes que mi hijo muera”, le respondisteis: “Vete, tu hijo vive”.
  • Señor Jesús, que al ciego de Jericó, que sentado junto al camino te decía en alta voz: “Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí”, le respondiste: “Recupera tu vista, tu fe te ha salvado”, y al momento vio.
  • Señor Jesús, que diciendo : “Quiero, sé limpio”, limpiaste al leproso, que te decía suplicante: “Señor, si quieres puedes limpiarme”.
  • Señor Jesús, que librasteis al mudo poseído del demonio, hablando luego con admiración a las turbas el que antes era mudo.
  • Señor Jesús, que sanaste al enfermo que llevaba treinta y ocho años de su enfermedad, junto a la piscina de las ovejas, diciéndole: “Levántate, toma tu camilla y anda” y anduvo.
  • Señor Jesús, que delante del hijo muerto  de la viuda de Naím, enternecido, dijiste a la madre: “No llores”; y tocando el féretro, añadiste: “Joven, a ti te digo, levántate”; entregándolo luego vivo a su madre.
  • Señor Jesús, que dijisteis: “Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados”.
  • Señor Jesús, que dijisteis: “En verdad, en verdad te digo, que todo cuanto pidieras al Padre, en mi Nombre, os lo dará”.

Omnipotente y sempiterno Dios, eterna salud de los que creen, escúchanos en bien de tus siervos enfermos, por quienes imploramos el auxilio de tu Misericordia; a fin de que recobrada la salud, te den en tu Iglesia ferviente acción de gracias. Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.

Para orar frente a un crucifijo

sagradoweb June 27th, 2007

jesus430.jpgOración a Jesús Crucificado 

 

 

Se recomienda rezar delante de un Crucifijo.

Miradme, ¡oh mi amado y buen Jesús! Postrado en vuestra santísima presencia os ruego con el mayor fervor, imprimáis en mi corazón los más profundos sentimientos de fe, de esperanza y de caridad, dolor de mis pecados y propósito de jamás ofenderos, mientras que yo, con todo el amor, y con toda la compasión de que soy capaz, voy contemplando vuestras cinco llagas, comenzando por aquella que dijo de Vos el santo profeta David: “Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos”. 

 

 

Orar es buscar el Rostro del Señor

sagradoweb June 27th, 2007

ecce_homo.jpgOrar es buscar el Rostro del Señor por  san Anselmo, doctor de la Iglesia.

Deja un momento tus ocupaciones habituales, hombre insignificante, entra un instante en ti mismo, apártandote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti, las preocupaciones agobiantes y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Reposa en  Dios un momento, descansa siquiera un momento en él.

Entra en  lo más profundo de tu alma, aparta de ti todo, excepto Dios y lo que puede ayudarte a alcanzarlo; cierra la puerta de tu habitación y búscalo en el silencio. Di con todas tus fuerzas, di al Señor: ”busco tu Rostro; tu rostro busco, Señor”.

Y ahora, Señor y Dios mío, enséñame dónde y cómo tengo que buscarte, dónde y cómo te encontraré.

Si no estás en mí, Señor, si estás ausente ¿Dónde te buscaré? Si estás en todas partes ¿Por qué no te veo aquí presente? Es cierto que Tú habitas en una luz inaccesible, ¿Pero dónde está esa luz inaccesible? ¿Cómo me aproximaré a ella? ¿Quién me guiará y me introducirá en esa luz para que en ella te contemple? ¿Bajo qué signos, bajo qué aspecto te buscaré? Nunca te he visto, Señor y Dios mío, no conozco tu rostro.

Dios altísimo, ¿Qué hará este desterrado lejos de ti? ¿Qué hará este servidor tuyo, sediento de tu amor, que se encuentra alejado de ti? Desea verte y tu rostro está muy lejos de él. Anhela acercarse a ti y tu morada es inaccesible. Arde en deseos de encontrarte e ignora dónde vives. No suspira más que por Ti y jamás ha visto tu rostro.

Señor, tú eres mi Dios, tú eres mi Señor y nunca te he visto. Tú me creaste y me redimiste, Tú me has dado todos los bienes que poseo y aún no te conozco. He sido creado para verte, y todavía no puedo alcanza el fin para el cual fui creado.

Y Tú Señor ¿Hasta cuando nos olvidarás, hasta cuando dejarás de apartar tu rostro? ¿Cuándo volverás tu mirada hacia nosotros? ¿Cuándo  nos escucharás? ¿Cuándo iluminarás nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro?  ¿Cuándo accederás a nuestros deseos?

Míranos, Señor, escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Colma nuestros deseos y seremos felices; sin Ti todo es hastío y tristeza. Ten piedad de nuestros trabajos y de los esfuerzos que hacemos para llegar hasta Ti, ya que sin Ti nada podemos.

Enséñame a buscarte, muéstrame tu rostro, porque si Tú no me lo enseñas no puedo buscarte. No puedo encontrarte si Tú no te haces presente. Te buscaré deseándote, te desearé buscándote; amándote te encontraré, encontrándote te amaré.

 

 

Un retiro espiritual de 1 día

sagradoweb June 20th, 2007

news12.jpgEl retiro es un momento de encuentro con Dios en la oración y en el silencio.
Es necesario tener un tiempo mínimo (no menos de 4 hs)
Elige un lugar apropiado: una iglesia, una casa de retiros, una casa que esté deshabitada, un cuarto más separado.
El objetivo es desconectarte del barullo, de las actividades y preocupaciones cotidianas, para reflexionar, orar, profundizar tu vínculo con Dios.  

Te damos un ejemplo de uno de Jornada completa.                                
9 hs. Puedes comenzar con algunos cantos que te ayuden a ponerte en presencia de Dios.
9,15 hs. Pide la gracia para hacer este retiro: si es en una iglesia puedes hacer una hora santa frente a Jesús Sacramentado y si es en otro lugar puedes rezar el santo Rosario.
10 hs. Luego  toma alguna reflexión (por ejemplo:La vida es Cristo)
Léela despacio, reflexiona, contesta las preguntas sinceramente, relee los versículos recomendados, qué significa a tu vida en este momento.
11 hs. Luego en oración háblale a Jesús de lo que te movió en el corazón la reflexión. Preséntale inquietudes, peticiones, acciones de gracia.
12 hs. Tómate un momento de descanso y /o refrigerio.
14 hs. Lee testimonios del amor de Dios.
14,30 hs. Continúa haciendo un rato de autoevangelización con la Palabra de Dios ( por ejemplo:La conversión de Zaqueo Lc 19,1-10.)
15,30 hs. Puedes prepararte para recibir el sacramento de la reconciliación (ver modo de hacerlo)

16,30 hs.Breve descanso y refrigerio

17 hs. Si no estás en un templo, ambienta un lugar con la Palabra de Dios y una imagen de Jesús y puedes a continuación hacer un momento de oración sin palabras o con el cuerpo, previamente haz la preparación adecuada.
Al terminar saca un propósito para vivir en los próximos días. Trata de que sea concreto y pequeño, de modo que a medida que avances en la semana puedes ir haciéndolo más amplio.
18 hs. Puedes acercarte al sacramento de la Reconciliación

18,30 hs Puedes terminar participando de la Eucaristía.

La oración continua

sagradoweb June 18th, 2007

cristo_rey_1.jpgSiéntate en una postura cómoda, en silencio y soledad, inclina la cabeza y cierra los ojos. Si te sientes tenso o agitado haz una preparación adecuada. Respira suavemente (pero profunda y lentamente), imagina en el interior de tu corazón a Jesús Vivo, como si estuviera en un trono. Serena tu pensamiento. Di, al ritmo de la respiración: “Señor Jesucristo, ten piedad de mí”, en voz baja, o simplemente en espíritu. Al inspirar di “Señor Jesucristo” y al espirar “ten piedad de mí”. Esfuérzate en desechar los pensamientos, sé paciente y repite a menudo este ejercicio. Esta oración es la invocación continua e ininterrumpida del nombre de Jesús con los labios, el corazón y la inteligencia, en su presencia, en todo lugar y en todo tiempo, aún durante el sueño. Todo el que se acostumbra a esta invocación siente consolación y necesidad de decir siempre esta oración; al cabo de algún tiempo, no puede ya pasar sin ella. En los primeros tiempos puedes ayudarte con la imaginación: al decir “Señor Jesucristo” imagina que recibes a Jesús con sus gracias, con su Luz y con su Paz y al decir “ten piedad de mí” imagina entregarle a El, tus preocupaciones, angustias, realidades, etc. Prueba esta oración al menos 10 minutos y luego escríbenos en comentario tu testimonio.

Oración personal y espontánea

sagradoweb June 17th, 2007

 

divina.jpg1) Siéntate en una postura cómoda e imagina a Jesús Resucitado frente a ti (Imagínalo vivo, con todos los detalles posibles). 

2)Comienza a invocarlo con tus palabras, si te animas hazlo en voz alto o en voz baja (si no te es posible hazlo mentalmente). Puede ser que repitas “Jesús, Jesús…..” o  “Jesús, Tú eres mi maestro”; “Jesús, Tú eres mi Señor” u otra expresión que salga de tu corazón. No te apresures, hazlo lentamente sabiendo que estás frente a tu Señor, que te mira amándote.

3) A continuación  pon en manos de Jesús toda tu vida, por ejemplo “Jesús, te entrego mi trabajo….mi familia, mi salud, mi forma de pensar…..” Lo que sientas que necesitas poner en las manos de Jesús.

4) Si sientes necesidad de pedir perdón hazlo con tus palabras. (Puede ayudarte empezar diciendo: “Jesús perdóname por…..”). Hazlo en forma detallada. No te apresures. Si sientes de hacer un gesto hazlo (por ejemplo unir tus manos o ponerte de rodillas u otra que surja de ti)

5) Vuelve a invocar a Jesús como en el punto 1. Tómate todo el tiempo que necesites. Pídele las gracias que necesitas para vivir santamente (Por ejemplo: Jesús, Mi Buen Pastor, alcanzame la gracia de….”; “Señor, dame fuerzas para…”.).

6)Dale gracias de todo corazón por los beneficios recibidos. Dilas en forma pausada sabiendo que Jesús está frente a ti escuchándote y amándote.

A medida que digas una expresión posiblemente aparezcan otras espontáneamente, dilas. Si sientes de quedarte mirando a Jesús, en silencio hazlo.

7) Puedes finalizar con un canto de alabanza ( no importa si no cantas bien, Jesús mira lo que hay en tu corazón)

 

 

Consejos para la oración comunitaria

sagradoweb June 16th, 2007

jesus252.jpgDispone el corazón desde la mañana para el encuentro…
Serena el interior para olvidarte de ti mismo y recibir a Jesús que te espera …
Renuncia a la propia espectativa de la reunión  para que lo único que espere sea encontrarte con Tu Señor (Ap 3, 20) que quiere entrar en “tu casa “ y “cenar” contigo…
Organiza  tus haceres para que nada te quite el privilegio de recibir al hermano y  lavarle los pies (Jn 13,17).
Vigila ante la  presencia del mal (1 Pe 5, 8-9) que te quiere arrebatar la reunión y lo hace tocando tu sentir  más superficial (cargas, personales, imprevistos,  la mirada que tienes de la reunión o de los hermanos), para llevarte a la queja, al enojo, a la oposición, a la exigencia,  para que te paralice y divida.
Levanta el corazón a Dios  recibiéndolo como Salvador y Señor de tu vida (Fil 2, 11).
Pon la mirada en Jesús, no en “tu” oración, ni en “tu” estado interior, ni en “tu” deseo, ni en “tus” problemas,  porque es así como el Señor te transforma porque  es Quien libera y sana, dándote el gozo de vivir (Ap 21,4).
Reconoce este tiempo como un signo de la providencia de Dios Padre para ti, ya que aquí recibes todo lo que necesitas para ser su discípulo.
Abre tu corazón a la sorpresa del Espíritu  que oye el clamor de su Pueblo y se mueve con libertad derramando nuevos dones y carismas (Gal 5,16) y te impulsa a vivir la santidad.
Ensancha el interior para abandonarte a la comunión de los corazones para que al irte te sientas misteriosamente uno con los otros (Jn 17,21).
Golpea a la puerta del corazón de Dios para ir a hablarle de algún hermano, para que lo abrace y lo recueste sobre su pecho (Ef 6,18b).
Póstrate ante Jesús Crucificado en tus debilidades y pobrezas, descubriendo que tu vocación más honda es ser “alabanza de su Gloria” (Ef 1, 12).
Mira al cielo y contemplar el Rostro Amado, violentando tus labios para que comiencen a musitar una alabanza… hasta que el dique se rompa y se desborde la adoración y la glorificación.
Ten la audacia y la valentía de vencer sobre el cansancio, las  emociones y las inhibiciones para romper el “vaso” de los perfumes (Jn 12,3)  de las expresiones más amorosas y afectivas frente a la misericordia y la ternura de Jesús.
Levanta los brazos (Sal 63,5) alabando a Dios porque es el Todopoderoso, el Camino de tu vida, la Verdad suprema, la Vida Nueva y eterna, la Luz que te ilumina, el Buen Pastor que te guía, el Pan que te alimenta, el Agua Viva que no se agota, Tu Roca de Seguridad, el principio y fin de todo, el sentido de tu vida,…

Prepara tu cuerpo para orar

sagradoweb June 15th, 2007

n184p115p.jpgEn esta forma el cuerpo ha de estar quieto por lo que te sugerimos:
Siéntate en una postura cómoda y pon las manos en tu regazo, con las palmas hacia arriba. Toma conciencia de las diversas sensaciones que tienes, pero de las que no eres explícitamente consciente. Reconocemos sensaciones 3 o 4 segundos y luego seguimos
Comienza tomando conciencia de las plantas de tus pies en contacto con los zapatos, con las medias, en como se apoyan en el suelo, experimenta como se descansa la planta de los pies como hundiéndose en el piso…Toma conciencia de tus pantorrillas, tus muslos en contacto con el asiento, de tus caderas que se descansan en el asiento, recorre tu espalda hasta tus hombros, el contacto de la ropa con la espalda y los hombros, el contacto de la espalda con el asiento… luego en la sensación de tus manos que descansan sobre tu regazo, los brazos que caen relajados. No te demores más de tres o cuatro segundos en cada una de estas sensaciones.
Lo importante es que sientas esas sensaciones, no que las pienses.
Recorre la nuca, tu cabeza, tu rostro, las mejillas, la frente. Experimenta como tus maxilares se aflojan…
No hagas el más mínimo movimiento, por muchas ganas que sientas de cambiar de postura, de moverte o de rascarte…. Este sosiego o quietud constituye una excelente plataforma para la oración.
      

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