Novena a la Virgen María pidiendo un hijo (última parte)
sagradoweb December 31st, 2007
Día Noveno Jesús nos da a María como madre
Lectura de Jn 19, 25-27
Reflexión: La maternidad de María, que se convierte en herencia del hombre, es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la madre de Cristo. La entrega es la respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre. Por eso, a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, el hombre se dirige a María, con veneración y confianza, como quien se dirige a su madre, y busca en su fe el sostén para la propia fe.
Oración:María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra, sabemos que nos acompañas en el camino de la vida intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades, danos un corazón fuerte y generoso. Gracias porque cada uno de nosotros somos participes de la vida de Dios. Te pedimos que nos enseñes a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la más débil e inocente. Inspira y protege especialmente a aquellos hombres y mujeres que condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Que ellos sepan que “Ninguna cosa es imposible para Dios” (Lc. 1,30 37) y se entreguen con confianza a su providencia benévola. Bendícenos y guíanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesión y esperamos con fe que Jesús nos conceda lo que pedimos.
A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por los bebés no deseados, sus madres y padres.
Por los niños abandonados.
Por los que sufren.
Por las intenciones particulares con que rezamos esta Novena.
Oración a la Virgen de la Dulce Espera Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los ojos de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amén.
Día sexto:María, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades
Día Tercero: Dios hace maravillas con nuestra vida.
Señor, te esperábamos más grande,y vienes en la debilidad de un niño.
Navidad es un presente, no un pasado. Navidad no es una fecha histórica a recordar, sino un presente que hay que vivir:
Hoy, Nochebuena, tenemos, de manera especial y como centro de nuestra familia a Jesucristo, nuestro Señor.
A nuestra Señora del Pesebre
voluntad, liberándola de compulsiones, de malos hábitos, de indecisiones, de inconstancias, de debilidades, para crecer en libertad, fortaleza, fidelidad,
Esparcir tu fragancia