Archive for July, 2008

Jesús y mi mirada

sagradoweb July 31st, 2008

oracion7.jpgTú estás y no te miro.
Tú estás y yo me miro.
¡Necedad del alma, no mirar al que ilumina!

Jesús, robame la mirada.
Ponela en Vos y no permitas que se vaya.

                                                   Mónica Alvarez

Jesús, Zarza ardiente

sagradoweb July 30th, 2008

fuego.jpgMi mente pregunta:Infinito ¿dónde estás?
Quiere conocer, indaga, busca.
Mi mente se revuelve, convulsiona:¿cómo amarte?.

Mi corazón se entrega, se rinde.
Arde.
Fuego en las manos, fuego en el pecho.
Zarza ardiente:¡allí estás!
                            Mónica Alvarez

Jesús, Agua Viva

sagradoweb July 29th, 2008

imagen4.jpgLa sed se expande en el alma.
La sed es insaciable.
Hace áspera la vida.
Crece, no se calma.

Jesús, Agua Viva que quitas la sed.
Jesús, quiero beber.
Agua Fresca, manantial desbordante.
Manantial inagotable.

Calma mi sed.

                   Mónica Alvarez

Oración por los niños

sagradoweb July 21st, 2008

jesusconninos.jpgJesús, en este día te queremos pedir por todos los niños del mundo.
Por los niños que viven solos, y por los que tienen la alegría de tener una familia.
Por los chicos enfermos y por los que gozan de buena salud.
Por los niños que no pueden estudiar y por los que pueden ir a la escuela.
Que un día sea posible que todos tengan las mismas posibilidades de ser felices
y de ser queridos.
Que un día todos puedan crecer en libertad, en el amor de una familia, sin sufrimientos injustos y sabiendo que Tú nos quieres mucho y de verdad.

Oración a Jesús por nuestro amigo

sagradoweb July 20th, 2008

hp_corpus_christi_08_sp.jpgSeñor, yo te doy gracias por el amigo que me diste.
Es a través de su presencia que Tú estás a mi lado.
Mirando en sus ojos, descubrí el sentido profundo que se oculta en tu profundo mirar.
Dejándome cautivar por su contagiante sonrisa aprendí también a sonreír;
Oyendo sus confidencias sinceras aprendí a escuchar Tu Voz.
Recibiendo tantas pruebas de cariño, aprendí a amar a los que conviven conmigo.
Compartiendo la vida, la fe, los errores, las lágrimas y las alegrías,
Yo te admiré en el rostro sereno de mi amigo.
Gracias te doy, mi Dios porque te revelas en gestos tan humanos
Que puedo experientarte siempre en la persona de este amigo que me ama.
Haz que él sea muy feliz y yo te encuentre siempre en la transparencia de nuestra amistad. Amén.

Oración pidiendo la protección de Dios

sagradoweb July 9th, 2008

Amabilísimo Señor Jesucristo, verdadero Dios, que del seno eterno del Padre omnipotente, Tú fuiste enviado al mundo para absolver los pecados, redimir a los afligidos, soltar a los encarcelados, congregar a los vagabundos, conducir a su patria a los peregrinos, compadécete de los verdaderamente arrepentidos, consuela a los oprimidos y atribulados; dígnate absolver y liberarme a mí, a tu criatura, de la aflicción y tribulación jc_clip_image002_0000.jpgen que me veo, porque tú recibiste de Dios Padre todopoderoso el género humano para que lo comprases y, hecho hombre, prodigiosamente nos compraste el paraíso con tu preciosa sangre, estableciendo una paz completa entre los ángeles y los hombres.

Así pues, dígnate, Señor, introducir y confirmar una perfecta concordia entre mis enemigos y yo y hacer que sobre mí resplandezca tu paz, gracia y misericordia, mitigando y extinguiendo todo odio y furor que contra mí tuvieron mis adversarios, como lo hiciste con Esaú, quitándole toda la adversión que tenía contra su hermano Jacob.

Extiende, Señor Jesucristo, sobre mí tu criatura, tu brazo y tu gracia y dígnate liberarme de todos los que me odia, como liberaste a Abraham de las manos de los caldeos; a su hijo Isaac de la consumación del sacrificio; a José, de la tiranía de sus hermanos; a Noé, del diluvio universal; a Lot, del incendio de Sodoma; a Moisés y Abraham, tus siervos y al pueblo de Israel, del poder del faraón y de la esclavitud de Egipto; a David, de las manos de Saúl y del gigante Goliat; a Susana, del crimen y del falso testimonio; a Judit, del soberbio e impuro holofernes; a Daniel de la cueva de los leones; a los tres jóvenes, Sidrac, Misac y Abedénego, de la caldera de fuego ardiente; a Jonás, del vientre de la ballena; a la hija de la mujer cananea, de la opresión del demonio; a Adán, de la pena del infierno; a Pedro de las olas del mar; y a Pablo, de las celdas de la cárcel.

Oh amabilísimo Señor Jesucristo, hijo de Dios vivo, atiéndeme también a mí…………(nombre), criatura tuya, y ven con prontitud en mi ayuda, por tu encarnación, por tu nacimiento, por el hambre, por la sed, por el frío, por el calor, por los trabajos y por las aflicciones; por los salivazos y bofetadas; por los azotes y corona de espinas; por los clavos, hiel y vinagre; por la muerte cruel que por mí padeciste; por la lanza que transpasó tu pecho; y por las siete palabras que dijiste en la cruz, “Padre perdónales, porque no saben lo que hacen”. Después al buen ladrón que estaba contigo crucificado: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso”. Después al mismo Padre: “Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado.” Después a tu madre “mujer ahí tienes a tu hijo” después al discípulo: “ahí tienes a tu madre”, mostrando que así que cuidabas de tus amigos. Después dijiste:”tengo sed”, porque deseabas nuestra salvación y la de las almas santas que estaban en el limbo. Dijiste después a tu Padre:”en tus manos encomiendo tu espíritu. Y por último exclamaste “todo está consumado”, porque estaban concluídos todos tus trabajos y dolores.

Te ruego pues, que por todo esto y por tu bajada al limbo, por tu gloriosa resurrección, por las frecuentes consolaciones que diste a tus discípulos, por tu admirable ascensión, por la venida del Espíritu Santo, por el tremendo día del juicio, como también por todos los beneficios que he recibido de tu bondad.

Tú me creaste de la nada, me redimiste, me concediste tu santa fe, me fortaleciste contra las tentaciones del demonio, y me prometiste la vida eterna.

Por todo eso, Redentor mío, compadécete de mí, miserable criatura, todos los días de mi vida. Oh Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, compadécete de mí….(nombre), criatura tuya y manda en mi auxilio a tu santo arcángel Miguel, que me guarde y me defienda de todos mis enemigos carnales y espirituales, visibles e invisibles.

Y tú, Miguel, arcángel santo de Cristo, defiéndeme en la última batalla, para que no perezca en el tremendo juicio. Arcángel de Cristo, san Miguel, te pido por la gracia que mereciste y por nuestro Señor Jesucristo, que me libres de todo mal y del último peligro a la hora postrera de la muerte.

San Miguel, san Gabriel, san Rafael y todos los otros ángeles y arcángeles de Dios, socorran a esta miserable criatura.
Les ruego humildemente que me presten su auxilio, para que ningún enemigo me pueda causar daño tanto en el camino, como en casa, así en el agua como en el fuego, o velando o durmiendo, o hablando o callado, tanto en la vida como en la muerte.
Eh aquí la cruz del Señor, huyan potencias enemigas. Venció el león de la tribu de Judá, descendiente de David. ¡aleluya!

Salvador del mundo, sálvame. Salvador del mundo, ayúdame. Tú que por tu sangre y por tu cruz me redimiste, sálvame y defiéndeme hoy y en todo tiempo.
Dios Santo, Dios fuerte, Dios inmortal, ten misericorida de nosotros.
Cruz de Cristo, sálvame. Cruz de Cristo protégeme.
Cruz de Cristo, defiéndeme. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.