Archive for the 'Consejos' Category

Oración del matrimonio al reconciliarse

sagradoweb August 23rd, 2008

Señor, gracias.
Tú que un día nos diste la bendición primera para que viviéramos de Tu mano para siempre.
Tú que a través de Tu cuerpo y de Tu sangre formaste un solo cuerpo y una sola alma de nosotros como esposos sin negarnos nada…
Tú que con Tu amor llenaste las copas del mejor y más exquisito corazones.jpgvino para que nuestra boda fuera para siempre.
Hoy, después de habernos alejado, de habernos olvidado de que lo que Tú uniste el hombre no puede separarlo,
nos has regalado nuevamente tu bendición al volvernos a dar el mejor de los regalos: “los segundos vinos”, de la reconciliación plena como esposos,
ahora si te lo pedimos para siempre para que al caer la tarde sea el más exquisito y podamos, unidos de Tu mano, seguir caminando hasta el ocaso de nuestros días y así ser testigos de Tu amor inmenso.
Y para poder, unidos en este amor de esposos, llegar a decir nuevamente …
“lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”.
Gracias Señor por amarnos tanto.

La oración de sanación

sagradoweb June 17th, 2008

z_turin_small2.jpgSon diversos los tipos de enfermedad a los que se aplica esta oración: física (para sanar enfermedades e invalideces); psicológica (para cicatrizar las heridas emotivas); espiritual (para restablecer la relación privilegiada con Dios resquebrajada por el pecado); exorcismo (para echar a los demonios) y liberación (para liberar a una persona de la influencia malvada a través de la oración dirigida a Dios); de la memoria (para la purificación de un pueblo o de una sociedad de los males del pasado); intergeneracional (para allanar los desórdenes heredados de los progenitores); de la tierra (para afrontar la contaminación y los daños causados al medio ambiente).

No se puede pensar que la voluntad de Dios sea la de curar todas las enfermedades y males en esta vida. De hecho, hay casos en el Nuevo Testamento en los que los enfermos permanecen tales.

El desafío está en purificarse de actitudes de pasividad frente al mal, de manera que cuando no se da la sanación, la aceptación positiva del sufrimiento se transforma en una actitud de fe y no en una resignación pasiva; la persona que sufre debería por tanto ser animada a perseverar en la oración y en la entrega confiada a Dios.

Dificultades en la oración: falta de constancia

sagradoweb September 22nd, 2007

images77.jpgUna dificultad en la oración es la falta de constancia o perseverancia.

Esta puede ser de dos maneras:

a) que en la oración terminemos rápidamente o sea una oración demasiado breve. No hay tiempo suficiente para entrar en lo hondo, nos quedamos en la superficie y nos encontramos sin frutos y nos desanimamos.

b)No pasar de orar en forma continua más que una o dos semanas.

Posible ayuda: establécete un tiempo diario mínimo, por ejemplo, 15 minutos ( no demasiado largo) y perseverar al menos un mes y allí comenzarás a ver frutos.

Dificultades en la oración: falta de tiempo

sagradoweb September 21st, 2007

cao5m7gx.jpgUna dificultad común para la oración es la falta de tiempo por el exceso de actividades (tener muchas ocupaciones, responsabilidades laborales, eclesiales, familiares que reclaman nuestra atención y nos urgen)y nos impiden tener un espacio diario para orar. Es importante, sin justificarnos, poder establecer prioridades, y ver si podemos renunciar a alguna actividad y dedicar ese espacio al encuentro con Jesús. Si ninguna actividad se puede renunciar, mira sinceramente la posibilidad de una nueva organización que te permita el tiempo para encontrarte con Tu Señor.

Si esto no es posible, estás en un problema: Jesús, no es Tu Señor.

Detente, reflexiona seriamente si quieres ser seguidor de Jesús porque hay algo que no está bien en tu vida: no puedes amar y seguir a Alguien con el que no dialogas, para el que no tienes tiempo.

Dificultades para la oración: distracción

sagradoweb September 20th, 2007

images239.jpgUno de las dificultades más frecuentes en la oración es la distracción. O sea, pensamientos o imaginaciones que desvían la atención de nuestro corazón de Jesús. Puede ser por: desorden de nuestras emociones, falta de dominio de nuestra imaginación, situaciones que arrebatan nuestros afectos, tibieza en el seguimiento de Jesús, exceso de preocupaciones,etc.

Posibles ayudas:

  • elegir como nuestro lugar de oración un espacio tranquilo (si hay muchos ruidos o movimientos cercanos es posible una mayor distracción),
  • prepararnos: calmándonos, dejando actividades, llamadas telefónicas, etc (si dejo de hacer algo que me implicó mucho, es natural que dentro de la oración volvamos con el pensamiento o corazón a esa situación).

Si la distracción ocurre dentro de la oración: no busques las causas de la distracción, sino que con humildad vuelve a ponerte en presencia de Dios. Para esto puedes ayudarte cambiando de posición (ejemplo, si estás sentado ponte de pie, fija la mirada en alguna imagen religiosa que te mueva a mayor devoción, o toma un texto bíblico y comienza a leerlo lentamente. Debes ser pacientes contigo mismo y estar dispuesto a reiniciar esta puesta en presencia de Dios cuantas veces sea necesaria, aprovechando esto para purificarte. Cuídate del orgullo que se niega a volver a empezar y nos hace caer en la tentación de que no se puede orar.

Consejos para la oración comunitaria

sagradoweb June 16th, 2007

jesus252.jpgDispone el corazón desde la mañana para el encuentro…
Serena el interior para olvidarte de ti mismo y recibir a Jesús que te espera …
Renuncia a la propia espectativa de la reunión  para que lo único que espere sea encontrarte con Tu Señor (Ap 3, 20) que quiere entrar en “tu casa “ y “cenar” contigo…
Organiza  tus haceres para que nada te quite el privilegio de recibir al hermano y  lavarle los pies (Jn 13,17).
Vigila ante la  presencia del mal (1 Pe 5, 8-9) que te quiere arrebatar la reunión y lo hace tocando tu sentir  más superficial (cargas, personales, imprevistos,  la mirada que tienes de la reunión o de los hermanos), para llevarte a la queja, al enojo, a la oposición, a la exigencia,  para que te paralice y divida.
Levanta el corazón a Dios  recibiéndolo como Salvador y Señor de tu vida (Fil 2, 11).
Pon la mirada en Jesús, no en “tu” oración, ni en “tu” estado interior, ni en “tu” deseo, ni en “tus” problemas,  porque es así como el Señor te transforma porque  es Quien libera y sana, dándote el gozo de vivir (Ap 21,4).
Reconoce este tiempo como un signo de la providencia de Dios Padre para ti, ya que aquí recibes todo lo que necesitas para ser su discípulo.
Abre tu corazón a la sorpresa del Espíritu  que oye el clamor de su Pueblo y se mueve con libertad derramando nuevos dones y carismas (Gal 5,16) y te impulsa a vivir la santidad.
Ensancha el interior para abandonarte a la comunión de los corazones para que al irte te sientas misteriosamente uno con los otros (Jn 17,21).
Golpea a la puerta del corazón de Dios para ir a hablarle de algún hermano, para que lo abrace y lo recueste sobre su pecho (Ef 6,18b).
Póstrate ante Jesús Crucificado en tus debilidades y pobrezas, descubriendo que tu vocación más honda es ser “alabanza de su Gloria” (Ef 1, 12).
Mira al cielo y contemplar el Rostro Amado, violentando tus labios para que comiencen a musitar una alabanza… hasta que el dique se rompa y se desborde la adoración y la glorificación.
Ten la audacia y la valentía de vencer sobre el cansancio, las  emociones y las inhibiciones para romper el “vaso” de los perfumes (Jn 12,3)  de las expresiones más amorosas y afectivas frente a la misericordia y la ternura de Jesús.
Levanta los brazos (Sal 63,5) alabando a Dios porque es el Todopoderoso, el Camino de tu vida, la Verdad suprema, la Vida Nueva y eterna, la Luz que te ilumina, el Buen Pastor que te guía, el Pan que te alimenta, el Agua Viva que no se agota, Tu Roca de Seguridad, el principio y fin de todo, el sentido de tu vida,…

Prepara tu cuerpo para orar

sagradoweb June 15th, 2007

n184p115p.jpgEn esta forma el cuerpo ha de estar quieto por lo que te sugerimos:
Siéntate en una postura cómoda y pon las manos en tu regazo, con las palmas hacia arriba. Toma conciencia de las diversas sensaciones que tienes, pero de las que no eres explícitamente consciente. Reconocemos sensaciones 3 o 4 segundos y luego seguimos
Comienza tomando conciencia de las plantas de tus pies en contacto con los zapatos, con las medias, en como se apoyan en el suelo, experimenta como se descansa la planta de los pies como hundiéndose en el piso…Toma conciencia de tus pantorrillas, tus muslos en contacto con el asiento, de tus caderas que se descansan en el asiento, recorre tu espalda hasta tus hombros, el contacto de la ropa con la espalda y los hombros, el contacto de la espalda con el asiento… luego en la sensación de tus manos que descansan sobre tu regazo, los brazos que caen relajados. No te demores más de tres o cuatro segundos en cada una de estas sensaciones.
Lo importante es que sientas esas sensaciones, no que las pienses.
Recorre la nuca, tu cabeza, tu rostro, las mejillas, la frente. Experimenta como tus maxilares se aflojan…
No hagas el más mínimo movimiento, por muchas ganas que sientas de cambiar de postura, de moverte o de rascarte…. Este sosiego o quietud constituye una excelente plataforma para la oración.
      

¿Te animas a orar 15 minutos por día?

sagradoweb June 14th, 2007

images.jpg“Respondo de la salvación de aquel que haga un cuarto de hora de oración al día” dice Santa Teresa de Ávila.
Si oras de verdad 15 minutos cada día, Cristo Resucitado va a surgir progresivamente del fondo de tu corazón y comienza a desplazar poco a poco al hombre viejo.
La oración genera un círculo santo: cuanto más oras más deseas orar. Por lo que cada vez orarás más y más.
Empieza con el cuarto de hora por día… pero prevee: que puedes no querer hacerla, o querer acortarla, encontrarás excusas: el trabajo, las preocupaciones, el cansancio, obligaciones apostólicas, la familia… también aparecerán distintos sentimientos: aburrimiento en la oración, la impresión de que pierdes el tiempo, la sensación de orar a una pared, etc.
Ten en cuenta: si has tomado la decisión de hacer oración diaria, no te preocupes por tus infidelidades, sé humilde, reconócelas y pasa por sobre ellas.
Teresa dice que la oración es : “Tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama”. Por eso trata de dejar que la presencia de la comunidad trinitaria: Padre, Hijo y Espíritu Santo, que está en el fondo de tu ser, se expanda, te llene de alegría, de paz para empezar a experimentar el cielo aquí en la tierra, dentro de tu interior.

¿Dónde orar?

sagradoweb June 14th, 2007

fotojesusmeditando.jpgJesús elegía determinados lugares para orar. Se toma la molestia de subirse a una montaña cuando quiere orar largamente. O acude al huerto de Getsemaní, o, se retira a «un lugar desierto».
Por eso debemos elegir el lugar para orar. Algunos pueden favorecer, otros no. Hay quienes son ayudados por lugares en contacto con la naturaleza: un jardín, la ribera de un río, una montaña, el mar.
Otros lugares puede ser la terraza que nos abre al cielo, aún en medio de la ciudad, un templo (iglesia, capilla, oratorio) para orar delante del Santísimo.
Si no nos es posible puede ser una habitación o un rincón de la casa ambientado con un cuadro de Jesús o una imagen o con una luz tenue o un pequeño altar con la Palabra de Dios. Es importante que esté alejado del ajetreo y ruido de la casa (teléfono, entrada y salida de personas).
Se recomienda orar en el mismo lugar porque con el tiempo esto nos ayuda, ya que el lugar es santificado por la oración.

¿Cuánto orar?

sagradoweb June 14th, 2007

A veces tenemos la fantasía de querer «comprimir» toda la oración en un minuto, y luego seguir con la vida. ¡Hay tantas cosas que hacer: reuniones, libros que leer, trabajos que realizar, gente con la que hablar…! Las veinticuatro horas del día no son suficientes para hacer todo lo que tenemos que hacer. Por eso nos parece una verdadera lástima tener que dedicar una gran parte de ese precioso tiempo a la oración. Si fuera posible disponer de una «oración rápida» la usaríamos pero no existe, como no existe el «vínculo instantáneo» con ninguna persona y menos con Dios.
Si queremos establecer un vínculo profundo y significativo con alguien, debemos estar dispuestos a darle a dedicarle tiempo. Lo mismo ocurre con la oración que es vincularnos con Dios.tn-agongets.jpg
Cuanto menos ores, menos ganas de orar tendrás. Y aprenderás a vivir sin orar… a conformarte con la Misa y algo más.
Pero la oración brota espontáneamente en nuestro corazón, porque somos criaturas de Dios. Pero también sentimos en el interior una profunda resistencia a orar. Muchas veces nos decidimos a hacerlo, a presentarnos ante Dios…, pero sentimos una resistencia, algo que nos invita a desistir. Cuando empezamos a orar, algunas veces sentimos una y otra vez la tentación de renunciar, de marcharnos, de abandonar ese mundo desconocido en el que estamos caminando y regresar a lo conocido en donde nos encontramos más cómodos.
Te recomendamos: fija un tiempo mínimo diario de oración, por ejemplo 15 minutos. Pases lo que pase no lo reduzcas. Sí puedes extenderlo.