Archive for the 'Oraciones marianas' Category

Nuestra Señora de los Dolores: oración

sagradoweb September 13th, 2008

mariaespadacorazon.jpgOh Doloroso e Inmaculado
Corazón de María,
morada de pureza y santidad,
cubre mi alma
con tu protección maternal a fin
de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús,
responda a su amor
y obedezca a su divina voluntad.
Quiero, Madre Mía,
vivir íntimamente unido a tu Corazón
que está totalmente unido al de tu Divino Hijo.
Átame a tu Corazón
y al Corazón de Jesús
con tus virtudes y dolores.
Protégeme siempre.
Amén.

Natividad de la Virgen María: 8 de septiembre

sagradoweb September 2nd, 2008

El nacimiento de la Virgen María es un anuncio del nacimiento de Jesús.La llegada de esta niña al hogar de san Joaquín y santa Ana significa para el mundo la verdadera esperanza de la salvación. Entre las fiestas con que la Iglesia honra a su Madre, ocupa un lugar importante el recuerdo de su nacimiento.
Novena de la Natividad de la Virgen María
ORACIÓN INICIAL.¡Oh María santísima! elegida y destinada al eterno por la augustísima Trinidad para Madre del unigénito Hijo del Padre, anunciada por los Profetas, esperada de los Patriarcas, y deseada virgen-nina2.jpgde todas las gentes; sagrario y templo vivo del Espíritu Santo, sol sin mancha, porque fuistes concebida sin pecado original, Señora del cielo y de la tierra, Reina de los Ángeles;nosotros humildemente postrados te veneramos,y nos alegramos de la solemne conmemoración anual de tu felicísimo Nacimiento; y de lo mas íntimo de nuestro corazón te suplicamos que te dignéis benigna venir a nacer espiritualmente en nuestras almas, para que cautivadas éstas por tu amabilidad y dulzura, vivan siempre unidas a tu dulcísimo y amabilísimo Corazón.
I.Con nueve salutaciones contemplaremos los nueve meses que estuvistes encerrada en el seno materno; diciéndonos que oriunda de la Real prosapia de David, salistes con grande honor a luz de las entrañas de santa Ana, tu afortunadísima madre. 
II. Te saludamos, oh Niña celestial, paloma candidísima de pureza, que a despecho del infernal dragón fuisteis concebida sin pecado original. Ave María
III. Te saludamos, oh Aurora brillantísisima, que como precursora del Sol de justicia, trajistes la primera luz al mundo. Avemaría.
IV. Te saludamos, oh Elegida, que, cual sol sin mancha alguna, despuntastes en la noche más tenebrosa del pecado. Avemaría.
V. Te saludamos, oh bellísima Luna, que iluminastes al mundo envuelto en las más densas tinieblas del gentilismo. Avemaría.
VI. Te saludamos como la esforzada amazona, que sola, a manera de un numeroso ejército, pusistes en fuga a todo el infierno. Avemaría.
VII. Te saludamos, oh hermosa alma de María, a quien Dios poseyó desde la eternidad. Avemaría.
VIII. Te saludamos, oh amada Niña, y veneramos tu santísimo cuerpecito, los sagrados pañales en que fuistes envuelta, y la sagrada cuna en que estuvistes acostada, y bendecimos el punto y momento en que nacistes. Avemaría.
IX. Te saludamos finalmente, oh amada Niña, como adornada de todas las virtudes en grado inmensamente más elevado que los otros Santos, y que, hecha digna Madre del Salvador, y habiendo concebido por virtud del Espíritu Santo, paristes al Verbo encarnado. Avemaría.
ORACIÓN FINAL. ¡Oh graciosísima Niña! que con tu feliz nacimiento has consolado al mundo, alegrado al cielo y aterrado al infierno; has dado ayuda a los caídos, consuelo a los tristes, salud a los enfermos y alegría a todos; te suplicamos con los más fervorosos afectos que renazcas espiritualmente con tu santo amor en nuestras almas; renueva nuestro espíritu para que te sirvamos, enciende de nuevo nuestro corazón para que te amemos; y has florecer en nosotros aquellas virtudes con las que podamos hacernos siempre más agradables a tus benignísimos ojos. ¡Oh María! Sed para nosotros María, haciéndonos experimentar los saludables efectos de tu suavísimo Nombre; sírvanos la invocación de este Nombre de alivio en los trabajos, de esperanza en los peligros, de escudo en las tentaciones, de aliento en la muerte. Sea el Nombre de María como la miel en la boca, la melodía en el oído, y el júbilo en el corazón. Así sea.

Oración de la Asunción de la Virgen María

sagradoweb August 15th, 2008

reni.jpgAl cielo vais, Señora, y allá os reciben con alegre canto.

¡Oh quién pudiera ahora asirse a vuestro manto

para subir con vos al monte santo!

De ángeles sois llevada de quien servida

sois desde la cuna, de estrellas coronada:

¡ Tal Reina habrá ninguna, pues os calza los pies la blanca luna!

Volved los blancos ojos, ave preciosa, sola humilde y nueva,

a este valle de abrojos, que tales flores lleva,

do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista, miráis las tristes almas desde el suelo,

con propiedad no vista, las subiréis de un vuelo,

como piedra de imán al cielo, al cielo. Fray Luis de León

Oración de Misericordia a Jesús y María

sagradoweb April 29th, 2008

imagen113.jpgORACION DE MISERICORDIA A LOS CORAZONES DE JESUS Y MARIA
Por San Juan Eudes.
Oh benevolísimo y misericordísimo Corazón de Jesús,
estampa en nuestros corazones una imagen perfecta de tu gran misericordia,
para que podamos cumplir el mandamiento que nos diste:
“Serás misericordioso como lo es tu Padre”.
Madre de la misericordia, vela sobre tanta desgracia, tantos pobres, tantos cautivos,
tantos prisioneros, tantos hombres y mujeres que sufren persecución
en manos de sus hermanos y hermanas, tanta gente indefensa,
tantas almas afligidas, tantos corazones inquietos, Madre de la misericordia,
abre los ojos de tu clemencia y contempla nuestra desolación.
Abre los oídos de tu bondad y oye nuestra súplica.
Amorosísima y poderosísima abogada,
demuéstranos que eres en verdad la Madre de la Misericordia

Rosario de la Súplica (para situaciones de necesidad)

sagradoweb February 18th, 2008

ca8dq938.jpgCada denario comprende: la contemplación del misterio, un Ave María, 9 jaculatorias, la Invocación al Padre querido del Cielo y un Padre Nuestro.

Jaculatoria:María, para Dios no hay nada imposible y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue. 

Invocación al Padre querido del Cielo: Padre nuestro querido del cielo, escucha la súplica de María por la intercesión de tu Hijo Jesús, te lo pedimos por la Alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y de María.

1er Misterio: El Ofrecimiento que el Padre Dios le hace a María de ser Madre de su Hijo eterno. Lc 1, 26-56.

2do Misterio: María, esposa del Espíritu Santo y Madre de Jesús, el Hijo de Dios. Lc 2,1-20; Mt 2,13-23.

3er Misterio:La Alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y de María en las bodas de Caná. Jn 2, 1-12.

4to Misterio: María, madre de la Familia de Dios, en la cruz y en Pentecostés. Jn 19,26-27; Hch 1,14;2,1-4.

5to Misterio: María, asunta al cielo, coronada junto a Jesús, como reina y señora de todo lo creado. Apoc 12,1-5.

Oración de conclusión:Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre. Gloria a la Comunidad Trinitaria de Dios, en la unidad de su único Ser divino por los siglos de los siglos. Amén (3 veces).

Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, de que jamás se oyó decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de Ti. A ti también acudimos, oh Virgen, Madre de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de nuestros pecados nos atrevemos a comparecer ante tu presencia soberana.

Oh Madre de Dios, no desprecies nuestra súplica; antes bien, escúchala y acógela benignamente. Amén.

María Madre de la Palabra de Dios y Guardiana de nuestra fe, ruega por nosotros. Amén.

Novena a la Virgen María pidiendo un hijo (última parte)

sagradoweb December 31st, 2007

medjugorje.gifDía Noveno Jesús nos da a María como madre

 Lectura de Jn 19, 25-27

Reflexión: La maternidad de María, que se convierte en herencia del hombre, es un don: un don que Cristo mismo hace personalmente a cada hombre. A los pies de la cruz comienza aquella especial entrega del hombre a la madre de Cristo. La entrega es la respuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre. Por eso, a través de los siglos, de entre los diversos pueblos y naciones de la tierra, el hombre se dirige a María, con veneración y confianza, como quien se dirige a su madre, y busca en su fe el sostén para la propia fe.

Oración:María Santísima, Madre de Jesús y Madre nuestra, sabemos que nos acompañas en el camino de la vida intercediendo por nosotros y por nuestras necesidades, danos un corazón fuerte y generoso. Gracias porque cada uno de nosotros somos participes de la vida de Dios. Te pedimos que nos enseñes a respetar, proteger y defender la vida, especialmente la más débil e inocente. Inspira y protege especialmente a aquellos hombres y mujeres que condicionados por el medio y las circunstancias que los rodean, no llegan a ver que la vida es siempre un bien. Que ellos sepan que “Ninguna cosa es imposible para Dios” (Lc. 1,30 37) y se entreguen con confianza a su providencia benévola. Bendícenos y guíanos en este camino para poder florecer en virtud y santidad. Confiamos en tu intercesión y esperamos con fe que Jesús nos conceda lo que pedimos.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor

Por los bebés no deseados, sus madres y padres.

Por los niños abandonados.

Por los que sufren.

Por las intenciones particulares con que rezamos esta Novena.

Oración a la Virgen de la Dulce Espera Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los ojos de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amén.

Novena a la Virgen María pidiendo un Hijo(3ra parte)

sagradoweb December 30th, 2007

5glorio.jpgDía sexto:María, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades
Lectura de Jn 2, 1-5
Reflexión:María manifiesta una maternidad nueva, según el espíritu, cuando va al encuentro de las necesidades del hombre. En Caná de Galilea se muestra solo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia (”no tienen vino”). Pero esto tiene un valor simbólico. María se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. En su papel de madre, se pone “en medio”, se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y se pone como portavoz de la voluntad de su Hijo: “Hagan lo que él les diga”.Oración: María, madre del amor hermoso, intercede para que Jesús atienda nuestras necesidades. Enséñanos a hacer todo lo que Él nos dice y a pedir en la oración el conocimiento que todavía nos falta para tener el gusto profundo de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnos generosamente, ayudando a quienes, en este momento fundamental, de sus vidas se encuentran solas y desamparadas.

A cada intención respondemos:Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por las madres que están solas.
Por los padres que no tienen trabajo.
Por la intención particular con que rezamos esta Novena.
Ave María
 

Día Séptimo Tu hijo también tiene una misión
Lectura de Mt 12, 46-50
Reflexión: María es la primera entre “aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” Y por eso, aquella bendición pronunciada por Jesús se refiere en primer lugar a ella. María se convierte, en cierto sentido, en la primera “discípula” de su Hijo y por medio de su fe descubre otro sentido de su maternidad: una nueva maternidad según el espíritu y no únicamente según la carne.
Oración:Madre nuestra, Señora de la Dulce Espera, nos enseñas que más importante que el vínculo carnal es la relación que nace y se forma por cumplir con lo que Dios nos pide. El amor se construye día a día, así queremos servir al Señor y aceptar su voluntad. Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico diciendo cada día que sí. Acuérdate de las familias que han abierto su corazón a la adopción, ayúdalos en la alegría de su generosidad a que puedan gustar los hermosos nombres de padre y madre. Que teniéndote a vos como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida puedan dar gracias cada día, por esa vida que se les entrega.
A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por los que desean adoptar
Por la intención particular con que rezamos esta Novena.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Día Octavo: Amar a Dios por sobre todas las cosas
Lectura de Lc 11, 27-28
Reflexión:Esta frase constituía una alabanza para María como madre de Jesús según la carne. A través de aquellas palabras ha pasado rápidamente por la mente de la muchedumbre, al menos por un instante, el evangelio de la infancia de Jesús.
Es el evangelio en que María está presente como la madre que concibe a Jesús en su seno, lo da a luz y lo amamanta maternalmente: la madre-nodriza a la que se refiere aquella mujer del pueblo. Gracias a esta maternidad, Jesús es un verdadero hijo del hombre. Jesús con su respuesta quiere quitar la atención de la maternidad entendida sólo como vínculo de carne,para orientarla hacia aquel misterioso vínculo del espíritu, que se forma en la escucha y la observancia de la palabra de Dios.

Oración:María, muchachita de Nazaret, vos que viviste las dimensiones de lo humano y de lo femenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentos escuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicar lo que Jesús nos enseñó. Pon en nuestra boca, tus palabras, tus intenciones y todo lo que pueda abrir nuestro corazón al bien y al amor.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por que las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dándoles su leche y amor.
Por que todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos.
Por la intención con que rezamos esta novena.
Rezamos:
Oh, María, aurora del mundo nuevo a Ti confiamos la causa de la vida
Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la Vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo
La alegría de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentía de testimoniarlo con confianza.(continúa)

Novena a la Virgen María pidiendo un hijo (2da. parte)

sagradoweb December 29th, 2007

buoninsegna41.jpgDía Tercero: Dios hace maravillas con nuestra vida.

Lectura de Lc 1, 46-50

Reflexión: Cuando Isabel saludó a la joven pariente que llegaba de Nazaret, María respondió con el Magnificat. Es la alabanza de todo su ser hacia Dios, expresada de forma poética, pero sencilla. Sus palabras están inspiradas en muchos textos sagrados del pueblo de Israel y reflejan el gozo de su espíritu, la felicidad que le provoca ser consciente de que en ella se realiza la promesahecha “en favor de Abraham y su descendencia por siempre”.

Oración: María, madre de Jesús, enséñanos a rezar con fe, con apertura de corazón y sencillez. No sólo por nuestras necesidades sino también por las de todos aquellos que sufren y necesitan de nosotros y de nuestra palabra de esperanza. Que de nuestra boca, como de la tuya, broten palabras de alabanza hacia el Creador y Dador de vida. Dios Padre Nuestro, rico en amor y misericordia,que este tiempo de espera se transforme en una oportunidad de crecer en nuestra fe y nuestra entrega a los demás. Que podamos encontrar momentos de alegría y felicidad y los compartamos con quienes nos rodean.

A cada intención respondemos: Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor

Por todos los bebés que crecen y se preparan para nacer

Por la intención con que rezamos esta novena.

Padre Nuestro

Día Cuarto:

Lectura de Lc 2, 6 - 7

Reflexión: María da su consentimiento a la elección de Dios, para ser la madre de su Hijo por obra del Espíritu Santo Y toda su existencia está marcada por la certeza de que Dios está a su lado y la acompaña con su providencia benévola.

Nuestra Señora de la Dulce Espera, ayúdanos a ser sencillos y pobres de corazón para alimentarnos de tu amor y crecer en fe y esperanza. Sabiendo que todo lo debemos esperar de tu Hijo, nuestro Salvador. Ayúdanos que a semejanza tuya vivamos con la certeza, de que Dios está a nuestro lado y nos acompaña con su divina providencia.

A cada intención respondemos : Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor

Por el momento del parto y del nacimiento.

Por las intenciones particulares con que rezamos esta novena.

Oración a la Virgen de la Dulce Espera Virgen María, Madre de Dios, que cobijaste en tu seno al Salvador, te pedimos que nos protejas en este momento, en que confiadamente esperamos un hijo, para que podamos aceptarlo con amor; educarlo de modo que “crezca en sabiduría, estatura y gracia” ante los ojos de Dios; y conducirlo con nuestro ejemplo a la casa del Padre. Amen.

Día Quinto: Nuestro hijo, plan de amor de Dios Padre

Lectura de Lc 2, 41 y 46 - 50

Reflexión: Durante los años de su vida oculta en Nazaret, Jesús “vivía sujeto a ellos”  sujeto a María pero también sujeto a José, porque este hacía las veces de padre ante los hombres; de ahí que el hijo de María era considerado también por la gente como “el hijo del carpintero”. Cuando el evangelista nos dice que “Ellos (José y María) no entendieron lo que les decía” pone de relieve que aún su madre vivía en la intimidad con el misterio de Jesús, hijo de Dios, sólo por medio de la fe. “Feliz la que ha creído”.

Oración: Jesús, concédenos comprender, con la ayuda de tu gracia, aquellas cosas y situaciones que se nos van presentando en la vida. María, madre de los vivientes, que acogiste la Vida en nombre de todos y para el bien de todos, guíanos en el camino, protege a nuestros hijos y familias. Enséñanos a estar en las cosas del Padre.

A cada intención respondemos Por María, nuestra madre, te lo pedimos Señor

Por nuestros hijos.

Por nuestras familias.

Por las intenciones particulares con que rezamos esta novena.

Padre nuestro. (continúa)

Oración a la Virgen María esperando la Nochebuena

sagradoweb December 21st, 2007

virginity.jpgA nuestra Señora del Pesebre

“Señora del Pesebre de Belén, aquí estamos junto a ti, en la espera de la noche del silencio y de la Luz.

Silencio que nos permite escuchar a Dios, Luz que ilumina nuestras vidas Y nos devuelve la alegría de vivir.

Señora del Amor y de la Paz, Que esta Navidad sea el comienzo De una nueva claridad. Que el Amor sustituya la violencia, Y que la justicia engendre la verdadera paz.

Ayúdanos a gritarle a los que odian Que Dios es Padre y nos ama; Y a los que tienen miedo Y están desanimados, Que DIOS ESTÁ CON NOSOTROS Y NOS ACOMPAÑA.

Que en esta Navidad nazca de nuevo Jesús, Para nuestra familia y para todos. Para nuestro barrio y nuestro pueblo, Para nuestra Patria y para el mundo entero.

Así podremos anunciar también nosotros: “NOS HA NACIDO EL SALVADOR, QUE ES CRISTO, EL SEÑOR”. AMEN.            Cardenal Pironio

Oración en el momento de angustia

sagradoweb October 22nd, 2007

bouguereau2.jpgORACION PARA EL ANGUSTIADO

Madre mía Celestial: qué me tienes reservado

no sé si es dolor o alegría,

pero sé que en este día en que me siento agotada

sólo pienso en tu Hijo que llevó su Cruz a cuestas,

que cargó todo el dolor sin expresar una queja.

Cuánto sufrió Jesús por el mundo y sus pecados,

y también pienso por Ti tu dolor no se compara,

nada ni nadie en la tierra sufrió lo que Tu sufriste.

Y siento que yo, Virgen mía, tendría que estar llorando no de pena sino de alegría por la carga que me das.

Madre perdón por tener estos malos pensamientos,

ahora me siento aliviada sé que estoy iluminada

y me siento resguardada con tu protección. Amén.

(dictado por la Virgen María en san Nicolás, Argentina)

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