Jesus, nuestro buen Pastor
sagradoweb May 7th, 2012
Pastor, que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño,
Tu me hiciste cayado de ese leño
en que tiendes tus brazos poderosos.
Vuelve los ojos a mi fe, piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño
y la palabra de seguir empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.
¡Oye, Pastor, que por amores mueres!
No te espante el rigor de mis pecados.
Pues tan amigo de rendidos eres,
espera, pues, y escucha mis pecados.
Pero, ¿como te digo que me esperes
si estas, para esperar, los pies clavados? (Felix Lope de Vega)
- Uncategorized
- Comentarios(0)