Novena a la Virgen MarÃa pidiendo un Hijo(3ra parte)
sagradoweb December 30th, 2007
DÃa sexto:MarÃa, nuestra madre, está atenta a nuestras necesidades
Lectura de Jn 2, 1-5
Reflexión:MarÃa manifiesta una maternidad nueva, según el espÃritu, cuando va al encuentro de las necesidades del hombre. En Caná de Galilea se muestra solo un aspecto concreto de la indigencia humana, aparentemente pequeño y de poca importancia (”no tienen vino”). Pero esto tiene un valor simbólico. MarÃa se pone entre su Hijo y los hombres en la realidad de sus privaciones, indigencias y sufrimientos. En su papel de madre, se pone “en medio”, se hace mediadora. Ella intercede por los hombres y se pone como portavoz de la voluntad de su Hijo: “Hagan lo que él les diga”.Oración: MarÃa, madre del amor hermoso, intercede para que Jesús atienda nuestras necesidades. Enséñanos a hacer todo lo que Él nos dice y a pedir en la oración el conocimiento que todavÃa nos falta para tener el gusto profundo de las cosas de Dios. Que sepamos ver las necesidades de los que nos rodean y podamos brindarnos generosamente, ayudando a quienes, en este momento fundamental, de sus vidas se encuentran solas y desamparadas.
A cada intención respondemos:Por MarÃa, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por las madres que están solas.
Por los padres que no tienen trabajo.
Por la intención particular con que rezamos esta Novena.
Ave MarÃa
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DÃa Séptimo Tu hijo también tiene una misión
Lectura de Mt 12, 46-50
Reflexión: MarÃa es la primera entre “aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” Y por eso, aquella bendición pronunciada por Jesús se refiere en primer lugar a ella. MarÃa se convierte, en cierto sentido, en la primera “discÃpula” de su Hijo y por medio de su fe descubre otro sentido de su maternidad: una nueva maternidad según el espÃritu y no únicamente según la carne.
Oración:Madre nuestra, Señora de la Dulce Espera, nos enseñas que más importante que el vÃnculo carnal es la relación que nace y se forma por cumplir con lo que Dios nos pide. El amor se construye dÃa a dÃa, asà queremos servir al Señor y aceptar su voluntad. Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico diciendo cada dÃa que sÃ. Acuérdate de las familias que han abierto su corazón a la adopción, ayúdalos en la alegrÃa de su generosidad a que puedan gustar los hermosos nombres de padre y madre. Que teniéndote a vos como modelo incomparable de acogida y cuidado de la vida puedan dar gracias cada dÃa, por esa vida que se les entrega.
A cada intención respondemos: Por MarÃa, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por los que desean adoptar
Por la intención particular con que rezamos esta Novena.
Padre Nuestro, Ave MarÃa y Gloria.
DÃa Octavo: Amar a Dios por sobre todas las cosas
Lectura de Lc 11, 27-28
Reflexión:Esta frase constituÃa una alabanza para MarÃa como madre de Jesús según la carne. A través de aquellas palabras ha pasado rápidamente por la mente de la muchedumbre, al menos por un instante, el evangelio de la infancia de Jesús.
Es el evangelio en que MarÃa está presente como la madre que concibe a Jesús en su seno, lo da a luz y lo amamanta maternalmente: la madre-nodriza a la que se refiere aquella mujer del pueblo. Gracias a esta maternidad, Jesús es un verdadero hijo del hombre. Jesús con su respuesta quiere quitar la atención de la maternidad entendida sólo como vÃnculo de carne,para orientarla hacia aquel misterioso vÃnculo del espÃritu, que se forma en la escucha y la observancia de la palabra de Dios.
Oración:MarÃa, muchachita de Nazaret, vos que viviste las dimensiones de lo humano y de lo femenino de manera perfecta, intercede por nosotros, para que seamos atentos escuchas de la Palabra de Dios. Aleja de nosotros todo lo que nos impida practicar lo que Jesús nos enseñó. Pon en nuestra boca, tus palabras, tus intenciones y todo lo que pueda abrir nuestro corazón al bien y al amor.
A cada intención respondemos: Por MarÃa, nuestra madre, te lo pedimos Señor
Por que las mujeres puedan amamantar a sus hijos, dándoles su leche y amor.
Por que todos los padres puedan ayudar a crecer a los hijos.
Por la intención con que rezamos esta novena.
Rezamos:
Oh, MarÃa, aurora del mundo nuevo a Ti confiamos la causa de la vida
Haz que quienes creen en tu Hijo sepan anunciar con firmeza y amor
a los hombres de nuestro tiempo el Evangelio de la Vida.
Alcánzales la gracia de acogerlo como don siempre nuevo
La alegrÃa de celebrarlo con gratitud durante toda su existencia
y la valentÃa de testimoniarlo con confianza.(continúa)
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