Oración pidiendo la protección de Dios
sagradoweb July 9th, 2008
AmabilÃsimo Señor Jesucristo, verdadero Dios, que del seno eterno del Padre omnipotente, Tú fuiste enviado al mundo para absolver los pecados, redimir a los afligidos, soltar a los encarcelados, congregar a los vagabundos, conducir a su patria a los peregrinos, compadécete de los verdaderamente arrepentidos, consuela a los oprimidos y atribulados; dÃgnate absolver y liberarme a mÃ, a tu criatura, de la aflicción y tribulación
en que me veo, porque tú recibiste de Dios Padre todopoderoso el género humano para que lo comprases y, hecho hombre, prodigiosamente nos compraste el paraÃso con tu preciosa sangre, estableciendo una paz completa entre los ángeles y los hombres.
Asà pues, dÃgnate, Señor, introducir y confirmar una perfecta concordia entre mis enemigos y yo y hacer que sobre mà resplandezca tu paz, gracia y misericordia, mitigando y extinguiendo todo odio y furor que contra mà tuvieron mis adversarios, como lo hiciste con Esaú, quitándole toda la adversión que tenÃa contra su hermano Jacob.
Extiende, Señor Jesucristo, sobre mà tu criatura, tu brazo y tu gracia y dÃgnate liberarme de todos los que me odia, como liberaste a Abraham de las manos de los caldeos; a su hijo Isaac de la consumación del sacrificio; a José, de la tiranÃa de sus hermanos; a Noé, del diluvio universal; a Lot, del incendio de Sodoma; a Moisés y Abraham, tus siervos y al pueblo de Israel, del poder del faraón y de la esclavitud de Egipto; a David, de las manos de Saúl y del gigante Goliat; a Susana, del crimen y del falso testimonio; a Judit, del soberbio e impuro holofernes; a Daniel de la cueva de los leones; a los tres jóvenes, Sidrac, Misac y Abedénego, de la caldera de fuego ardiente; a Jonás, del vientre de la ballena; a la hija de la mujer cananea, de la opresión del demonio; a Adán, de la pena del infierno; a Pedro de las olas del mar; y a Pablo, de las celdas de la cárcel.
Oh amabilÃsimo Señor Jesucristo, hijo de Dios vivo, atiéndeme también a mÃ…………(nombre), criatura tuya, y ven con prontitud en mi ayuda, por tu encarnación, por tu nacimiento, por el hambre, por la sed, por el frÃo, por el calor, por los trabajos y por las aflicciones; por los salivazos y bofetadas; por los azotes y corona de espinas; por los clavos, hiel y vinagre; por la muerte cruel que por mà padeciste; por la lanza que transpasó tu pecho; y por las siete palabras que dijiste en la cruz, “Padre perdónales, porque no saben lo que hacen”. Después al buen ladrón que estaba contigo crucificado: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el paraÃso”. Después al mismo Padre: “Dios mÃo, Dios mÃo, por qué me has abandonado.” Después a tu madre “mujer ahà tienes a tu hijo” después al discÃpulo: “ahà tienes a tu madre”, mostrando que asà que cuidabas de tus amigos. Después dijiste:”tengo sed”, porque deseabas nuestra salvación y la de las almas santas que estaban en el limbo. Dijiste después a tu Padre:”en tus manos encomiendo tu espÃritu. Y por último exclamaste “todo está consumado”, porque estaban concluÃdos todos tus trabajos y dolores.
Te ruego pues, que por todo esto y por tu bajada al limbo, por tu gloriosa resurrección, por las frecuentes consolaciones que diste a tus discÃpulos, por tu admirable ascensión, por la venida del EspÃritu Santo, por el tremendo dÃa del juicio, como también por todos los beneficios que he recibido de tu bondad.
Tú me creaste de la nada, me redimiste, me concediste tu santa fe, me fortaleciste contra las tentaciones del demonio, y me prometiste la vida eterna.
Por todo eso, Redentor mÃo, compadécete de mÃ, miserable criatura, todos los dÃas de mi vida. Oh Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, compadécete de mÃ….(nombre), criatura tuya y manda en mi auxilio a tu santo arcángel Miguel, que me guarde y me defienda de todos mis enemigos carnales y espirituales, visibles e invisibles.
Y tú, Miguel, arcángel santo de Cristo, defiéndeme en la última batalla, para que no perezca en el tremendo juicio. Arcángel de Cristo, san Miguel, te pido por la gracia que mereciste y por nuestro Señor Jesucristo, que me libres de todo mal y del último peligro a la hora postrera de la muerte.
San Miguel, san Gabriel, san Rafael y todos los otros ángeles y arcángeles de Dios, socorran a esta miserable criatura.
Les ruego humildemente que me presten su auxilio, para que ningún enemigo me pueda causar daño tanto en el camino, como en casa, asà en el agua como en el fuego, o velando o durmiendo, o hablando o callado, tanto en la vida como en la muerte.
Eh aquà la cruz del Señor, huyan potencias enemigas. Venció el león de la tribu de Judá, descendiente de David. ¡aleluya!
Salvador del mundo, sálvame. Salvador del mundo, ayúdame. Tú que por tu sangre y por tu cruz me redimiste, sálvame y defiéndeme hoy y en todo tiempo.
Dios Santo, Dios fuerte, Dios inmortal, ten misericorida de nosotros.
Cruz de Cristo, sálvame. Cruz de Cristo protégeme.
Cruz de Cristo, defiéndeme. En el nombre del Padre y del Hijo y del EspÃritu Santo.
Amén.
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GRACIAS POR ESTA ORACION DE PEDIR PROTECCION DE DIOS, REALMENTE ME CONFORTO Y ME HIZO SENTIR BIEN, DIOS LOS BENDIGA Y GRACIAS NUEVAMENTE
Una oración satisfactoria
Dios sabe lo que hace
Dios bendito
acude siempre a nuestro llamado
Dios bendito
nunca nos abandones
es mas
protégenos siempre