Testimonio de un sacerdote secuestrado

February 20th, 2017

Nos testimonia Giancarlo Bossi ( sacerdote italiano secuestrado por 40 dias): Llegue a Payao en 1987. La islamizacion moderna en la isla ha conocido sustancialmente dos fases. La primera, a mediados de los años ’80, contemplo la llegada de un numero significativo imagen120.jpgde predicadores extremistas de Afganistan, quienes fundaron muchas “madrasas” (las escuelas coranicas). La segunda fase €“entorno al 2000 €” vio como protagonista al grupo Abu Sayyaf. Despues del 11 de septiembre de 2001 surgieron sospechas de conexion entre este grupo y la red de Al Qaeda. En la isla de Basilan, pero tambien en algunas otras zonas donde esta presente Abu Sayyaf, los sacerdotes extranjeros ya no pueden permanecer. Creo en el dialogo con todos. Pero la base para dialogar es, en cualquier caso, siempre el respeto. Porque si falta el respeto, el dialogo se ha acabado. Cuando en cambio cristianos y musulmanes se respetan, dialogan asimismo en la diversidad. Es cuanto dije tambien en la mezquita de Abbiategrasso tras mi liberacion. Me habian dicho que tambien ellos habian orado por mi durante mi secuestro y por lo tanto quise acudir en persona a darles las gracias. Fue un encuentro sencillo, sin grandes ceremonias. Cuando existe respeto, todo es posible. Recuerdo que mis secuestradores me hicieron preguntas sobre el Papa, estaban sorprendidos de su papel. Al carecer el islam de una figura “que tenga la ultima palabra”, comprendian que eso de la autoridad es un servicio precioso. No solo. Estaban maravillados de que los cristianos tradujeramos la Biblia en las lenguas locales, mientras que el Coran se lee solo en arabe. La otra cosa que les escandalizo fue el problema de la interpretacion. Les preguntaba: ” ¿Como haceis para orar con la ametralladora al lado?”. Respondian que Ala esta en el corazon, pero no en las elecciones de la vida. En el fondo, es tambien el razonamiento de ciertos cristianos: Dios existe, pero la vida es otra cosa, la fe no determina las opciones concretas…Intente saborear las cosas que ellos sabian darme con el corazon. Un ejemplo: mis carceleros sabian que cuando me ponian en alguna roca era para rezar; asi que en esos momentos nunca me molestaron. Y tampoco yo me permitia jamas molestarles cuando rezaban. Oraba sobre todo por los mios en casa, al no saber nada de mi. Creo que su sufrimiento fue mucho mayor que el mio. Despues me preguntaba: ¿por que el Señor ha permitido mi secuestro? ¿Que proyecto hay detras? Es una pregunta que me hago todavia. He pensado que tal vez Dios permitio que me retuvieran a mi para valorar a las muchas personas, frecuentemente excepcionales, que siempre han trabajado en el silencio y en lo escondido. Fui conocido solo porque fui secuestrado; no ciertamente por la labor que hacia. Pero, como yo, muchos otros trabajan en el silencio y nadie les conoce. Puede parecer extraño, pero rezaba el Magnificat. ¿El motivo? Pienso que la Virgen siempre supo leer las cosas negativas como pasadas y descubrir las cosas bellas que estaban ya naciendo. Igualmente yo estaba atravesando un periodo negativo, sin embargo lo leia en la perspectiva de una liberacion; y esto cambiaba todo, me hacia disfrutar la belleza del cantico. El sentimiento de perdon nacio en mi espontaneamente. Por lo demas, si no logras perdonar, has fracasado en tu ser sacerdote. El impulso me lo dio la primera linea del Padrenuestro: si logramos llamar a Dios “Padre”, los demas son hermanos. Y si no nos reconocemos tales, hacemos como Cain y Abel. Considero a mis secuestradores mis hermanos. Mi oracion es para que sepan un dia volver a casa, sentarse en la mesa con su familia, comer en la paz y en la tranquilidad. Se lo dije tambien a ellos. Se sorprendieron. Creo que nunca han oido hablar de fraternidad y el hecho de que yo rezara por ellos les impactaba. La idea de perdon es algo grande que nosotros, los cristianos, podemos donar a los musulmanes. Con frecuencia ellos son prisioneros de logicas de venganza. Y la venganza es el inicio de una cadena de mal que se puede interrumpir solo con el perdon y reconociendose hermanos. El secuestro es parte de mi mision; no puedo suprimirlo. Lo que ha ocurrido me ha hecho precisa la llamada a construir un mundo en el que todos somos hermanos, aun en la diversidad de nuestros credos. Esto para mi esta en la base del desafio de volver a Mindanao y hacer de la parroquia de Payao el simbolo de un dialogo posible. El sacerdote es un ministro de reconciliacion y, desde este punto de vista, me siento reencargado. No se si he comprendido mejor a los musulmanes; sigue el hecho de que el dialogo con ellos ha sucedido tambien a traves de la experiencia del secuestro. Espiritualmente hablando, considero esta experiencia una gracias. Aunque si bien €“debo admitirlo– ha sido muy dura. Desearia invitar a la gente a continuar el dialogo con los musulmanes. En Payao la mitad de la poblacion es musulmana; yo fui secuestrado por un grupo musulman. No queria que se creara un clima de conflicto… Creo que el mensaje ha sido bien acogido. Y el mensaje era: se sigue adelante, continuando con el trabajo y nuestro dialogo con los hermanos musulmanes. Explique que quien me secuestro es simplemente un criminal, no lo hizo como musulman. Me acuerdo mucho de Charles de Foucauld. Me atrae la opcion de vivir en una aldea como monje. Trabajo y oracion. Y la oracion puede convertirse en señal para la gente.