Natividad de la Virgen Maria: 8 de septiembre

September 2nd, 2017

El nacimiento de la Virgen Maria es un anuncio del nacimiento de Jesus.La llegada de esta niña al hogar de san Joaquin y santa Ana significa para el mundo la verdadera esperanza de la salvacion. Entre las fiestas con que la Iglesia honra a su Madre, ocupa un lugar importante el recuerdo de su nacimiento.
Novena de la Natividad de la Virgen Maria
ORACIÓN INICIAL. ¡Oh Maria santisima! elegida y destinada al eterno por la augustisima Trinidad para Madre del unigenito Hijo del Padre, anunciada por los Profetas, esperada de los Patriarcas, y deseada virgen-nina2.jpgde todas las gentes; sagrario y templo vivo del Espiritu Santo, sol sin mancha, porque fuistes concebida sin pecado original, Señora del cielo y de la tierra, Reina de los Angeles;nosotros humildemente postrados te veneramos,y nos alegramos de la solemne conmemoracion anual de tu felicisimo Nacimiento; y de lo mas intimo de nuestro corazon te suplicamos que te digneis benigna venir a nacer espiritualmente en nuestras almas, para que cautivadas estas por tu amabilidad y dulzura, vivan siempre unidas a tu dulcisimo y amabilisimo Corazon.
I.Con nueve salutaciones contemplaremos los nueve meses que estuvistes encerrada en el seno materno; diciendonos que oriunda de la Real prosapia de David, salistes con grande honor a luz de las entrañas de santa Ana, tu afortunadisima madre.
II. Te saludamos, oh Niña celestial, paloma candidisima de pureza, que a despecho del infernal dragon fuisteis concebida sin pecado original. Ave Maria
III. Te saludamos, oh Aurora brillantisisima, que como precursora del Sol de justicia, trajistes la primera luz al mundo. Avemaria.
IV. Te saludamos, oh Elegida, que, cual sol sin mancha alguna, despuntastes en la noche mas tenebrosa del pecado. Avemaria.
V. Te saludamos, oh bellisima Luna, que iluminastes al mundo envuelto en las mas densas tinieblas del gentilismo. Avemaria.
VI. Te saludamos como la esforzada amazona, que sola, a manera de un numeroso ejercito, pusistes en fuga a todo el infierno. Avemaria.
VII. Te saludamos, oh hermosa alma de Maria, a quien Dios poseyo desde la eternidad. Avemaria.
VIII. Te saludamos, oh amada Niña, y veneramos tu santisimo cuerpecito, los sagrados pañales en que fuistes envuelta, y la sagrada cuna en que estuvistes acostada, y bendecimos el punto y momento en que nacistes. Avemaria.
IX. Te saludamos finalmente, oh amada Niña, como adornada de todas las virtudes en grado inmensamente mas elevado que los otros Santos, y que, hecha digna Madre del Salvador, y habiendo concebido por virtud del Espiritu Santo, paristes al Verbo encarnado. Avemaria.
ORACIÓN FINAL. ¡Oh graciosisima Niña! que con tu feliz nacimiento has consolado al mundo, alegrado al cielo y aterrado al infierno; has dado ayuda a los caidos, consuelo a los tristes, salud a los enfermos y alegria a todos; te suplicamos con los mas fervorosos afectos que renazcas espiritualmente con tu santo amor en nuestras almas; renueva nuestro espiritu para que te sirvamos, enciende de nuevo nuestro corazon para que te amemos; y has florecer en nosotros aquellas virtudes con las que podamos hacernos siempre mas agradables a tus benignisimos ojos. ¡Oh Maria! Sed para nosotros Maria, haciendonos experimentar los saludables efectos de tu suavisimo Nombre; sirvanos la invocacion de este Nombre de alivio en los trabajos, de esperanza en los peligros, de escudo en las tentaciones, de aliento en la muerte. Sea el Nombre de Maria como la miel en la boca, la melodia en el oido, y el jubilo en el corazon. Asi sea.